Las remesas récord en Colombia quedaron reflejadas en el último informe de ANIF: en marzo de 2026 ingresaron US$1.226 millones y el país completó 23 meses consecutivos con envíos superiores a US$1.000 millones mensuales. El reporte subraya que estos giros ya pesan de forma relevante en el consumo de los hogares y en la entrada de divisas.
El salto de las remesas y su peso en la economía
ANIF señaló que en 2025 Colombia recibió US$13.098 millones en remesas, un aumento del 10,5 % frente al año anterior. En ese mismo año, estos recursos representaron 2,87 % del PIB, una magnitud que las consolida como una fuente externa clave para el país.
Entre enero y mayo de 2026, las remesas equivalieron al 50,2 % del ingreso de divisas registrado por la balanza cambiaria, de acuerdo con el informe. En el plano de los hogares, ANIF estimó que hoy representan el 3,3 % del ingreso disponible de las familias y el 3,6 % de su consumo, con niveles superiores a los observados en 2016, lo que sugiere un uso principalmente asociado al gasto corriente.
Migración, principales países de origen y regiones más receptoras
El comportamiento reciente, según ANIF, está relacionado con la salida neta de colombianos al exterior, una tendencia visible desde 2022. Solo entre enero y mayo de 2026, el país registró cerca de 120.000 salidas netas, principalmente hacia Estados Unidos y España.
En el primer trimestre de 2026, Estados Unidos (48,2 %) concentró la mayor parte del origen de las remesas recibidas por Colombia, seguido por España (17,7 %). En tercer lugar se ubicó Chile, señalado como el principal emisor dentro de América Latina.
La recepción también aparece concentrada por departamentos. Valle del Cauca encabezó la lista en el primer trimestre de 2026 con US$861 millones, equivalentes al 25,7 % del total nacional. Luego se ubicaron Cundinamarca (US$546 millones; 16,3 %) y Antioquia (US$541 millones; 16,2 %). Con Risaralda y Atlántico, estos cinco territorios reunieron el 66,7 % de las remesas del periodo.
Riesgos y el telón de fondo de otros indicadores
ANIF advirtió que una mayor dependencia de estos giros también trae desafíos: una eventual reducción del flujo podría desacelerar el consumo de los hogares, afectar el comercio local y recortar el dinamismo económico, en especial en las regiones donde las remesas tienen más peso. Además, el informe planteó que un flujo constante de recursos desde el exterior puede influir en la participación laboral al reducir incentivos para ingresar al mercado de trabajo en algunos departamentos.
Hacia lo que resta de 2026, el reporte mencionó factores que podrían moderar el crecimiento de las remesas, como posibles cambios en la política migratoria de Estados Unidos, la evolución del mercado laboral en los países emisores y una apreciación del peso colombiano.
En paralelo, el panorama económico muestra señales mixtas. En su revisión trimestral “Semáforo de la Economía”, EL TIEMPO indicó que, con información al cierre del segundo trimestre e inicio del tercero de 2026, los indicadores “en verde” bajaron de ocho a siete, mientras los “en rojo” se mantuvieron en seis. En esa metodología, los indicadores en verde corresponden a variables que crecen 2,4 % o más, umbral asociado al crecimiento potencial del PIB estimado por el Banco de la República para 2026; el Dane dará a conocer el resultado del PIB del segundo trimestre de 2026 a mediados de agosto, según se informó en esa revisión.















