El arranque del año financiero dejó un mensaje contundente sobre cuál es el verdadero motor corporativo del país. Durante el primer trimestre de 2026, el sector energético ratificó su dominio absoluto en la economía nacional al acaparar cuatro de las cinco utilidades más robustas de todo el mapa empresarial en Colombia.
A pesar de un entorno macroeconómico complejo, caracterizado por una desaceleración operativa en varios frentes y la moderación del consumo, firmas de la talla del Grupo EPM, Enel Colombia, el Grupo Energía de Bogotá (GEB) e ISA se consolidaron en la cima de los balances financieros.
El fenómeno del Grupo EPM: Menos ingresos, pero utilidades disparadas
El liderazgo indiscutible del trimestre se quedó en Medellín. Empresas Públicas de Medellín (EPM) no solo encabezó el sector de los servicios públicos, sino que se coronó como la compañía más rentable de toda Colombia entre enero y marzo.
Lo curioso de sus estados financieros radica en que, pese a reportar ingresos consolidados por $9,1 billones (un 3% menos que en el mismo periodo del año anterior), su rentabilidad tomó un impulso histórico. EPM logró un Ebitda de $2,7 billones y una utilidad neta de $2,4 billones, lo que representa un impresionante salto del 68% en comparación con 2025.
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Enel, GEB e ISA: Rentables pero con freno de mano activado
No todo fue viento en popa. Al mirar con lupa el comportamiento de las demás texturas del mercado, las ganancias de empresas de energía en Colombia 2026 empezaron a mostrar los síntomas de una evidente desaceleración operativa y factores externos que golpearon sus utilidades netas.
Enel Colombia: Reportó ingresos por $3,83 billones, registrando una caída del 6,7% frente al primer trimestre de 2025. Su utilidad neta cerró en $863.447 millones, contrayéndose un 10,9%.
Grupo Energía de Bogotá (GEB): Aunque sus ingresos operacionales tocaron los $1,76 billones, su utilidad neta sufrió un fuerte desplome del 44%, ubicándose en $533.000 millones. Las directivas explicaron que este bajón se debió a la devaluación del dólar, provisiones por las millonarias deudas de la intervenida Air-e y el impacto del impuesto al patrimonio.
ISA: Registró ingresos por $3,9 billones (4% menos que el año anterior) y una utilidad neta de $558.000 millones, lo que significó una caída del 20% en sus ganancias netas.
¿Por qué cayeron los ingresos del sector eléctrico? La paradoja del trimestre estuvo marcada por el clima. Un incremento considerable en las lluvias (alta hidrología) generó una mayor oferta de agua en los embalses, provocando que los precios de la energía en la bolsa se desplomaran. Esto golpeó directamente las finanzas de generadoras como Celsia (con caídas de ingresos del 12,4%) e Isagén.
Tasas altas, impuestos y el «efecto dólar» presionaron los balances
El ecosistema macroeconómico también le pasó factura al empresariado. En marzo de 2026, el Banco de la República mantuvo su tasa de intervención en un elevado 11,25%, lo que continuó encareciendo el acceso al crédito y elevando los costos financieros de las organizaciones. A esto se sumó una inflación que se resiste a ceder del todo, ubicándose en un 5,56% anual.
Por último, el fantasma impositivo hizo lo suyo: la liquidación del impuesto al patrimonio en Colombia terminó por mermar las utilidades de firmas como ISA, Grupo Sura, Conconcreto y Enka. Asimismo, la revaluación del peso colombiano frente al dólar y al real brasileño hizo que las multinacionales locales recibieran menos pesos al monetizar las ganancias logradas en sus operaciones en el exterior. Todo un ajedrez financiero que el sector energético, aun con raspones, supo dominar.

