El corregimiento de Guamalito, en El Carmen, Norte de Santander, quedó sin presencia policial después de que ataques atribuidos al ELN destruyeran su subestación. 21 uniformados fueron evacuados por vía aérea tras los daños sufridos por la infraestructura durante la semana.
La subestación fue atacada con drones cargados con explosivos, dinamita y disparos de fusil. El alcalde de El Carmen, José Reinel Contreras, indicó que una primera ofensiva redujo en más de 80% la estructura y que un nuevo ataque terminó por destruirla.
Luego de la evacuación de los policías, habitantes del corregimiento reportaron que presuntos integrantes del ELN ingresaron a lo que quedaba de las instalaciones. La toma de la subestación fue confirmada por Contreras, quien atribuyó los atentados a esa guerrilla con base en información de inteligencia y de la fuerza pública.
El mandatario municipal sostuvo que el Ejército aún no había llegado a Guamalito y señaló que se comunicó con el Ministerio de Defensa y el Gobierno Nacional para solicitar acciones que permitan recuperar la subestación.
Operaciones contra el ELN
La destrucción de la sede policial ocurre en una semana marcada por otros hechos violentos en Norte de Santander. La activación de un campo minado en zona rural de Tibú dejó una persona muerta y dos heridas, entre ellas dos menores de edad que fueron trasladados hacia Cúcuta en un helicóptero de la Fuerza Aérea.
Una de las hipótesis de las autoridades sobre la escalada de ataques apunta a la captura en Ocaña de Dairo Ferizzola Rojas, alias Firu o Firulais, señalado como francotirador del frente Camilo Torres del ELN. El presidente Abelardo de la Espriella había difundido el 4 de septiembre información de inteligencia que lo vinculaba con un presunto plan de atentado contra él.
En medio de los ataques atribuidos a esa organización en distintas zonas del país, De la Espriella ordenó intensificar las operaciones militares contra el ELN. El 10 de septiembre también anunció la captura en La Sierra, Cauca, de dos integrantes del grupo, entre ellos alias El Flaco, identificado como cabecilla de comisión del Frente Manuel Vásquez Castaño.
En el Catatumbo, Silvana Guerrero, cabecilla del ELN con influencia en la región, reapareció públicamente y acusó al Frente 33 —estructura con la que el grupo mantiene una disputa por el control territorial— de estar aliado con las Fuerzas Militares. En ese mensaje afirmó que los ataques de la organización continuarían.











