El avión que trasladaba al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, estuvo cerca de ser alcanzado por un dron al despegar desde Moldavia con destino a Oslo. El mandatario viajó a Noruega para reunirse con autoridades y ejecutivos del sector de defensa, además de asistir a las honras fúnebres del rey Harald V.
La amenaza al avión de Zelenski
El incidente ocurrió el martes durante el desplazamiento de Zelenski hacia la capital noruega. Jonas Gahr Støre, primer ministro de Noruega, confirmó la gravedad del hecho en declaraciones a la televisión pública NRK y lo vinculó con las condiciones de seguridad que rodean los viajes del líder ucraniano.
“Su avión estuvo a punto de ser alcanzado por un dron cuando despegaba de Moldavia. Esa es la realidad a la que se enfrenta”, afirmó Støre. El jefe de Gobierno noruego se refirió así al episodio ocurrido antes de la llegada de la delegación ucraniana a Oslo.
Jens Stoltenberg, ministro de Finanzas noruego y exsecretario general de la OTAN, indicó que Zelenski relató el suceso a las delegaciones diplomáticas presentes en las reuniones bilaterales celebradas en la ciudad. También señaló que la salida del avión se retrasó por amenazas y dificultades para abandonar la zona.
Agenda en Oslo y funeral
En paralelo, el parte diario del Ministerio de Defensa de la Federación Rusa informó ataques nocturnos contra instalaciones logísticas en el puesto de control de Starokazache, cerca de la frontera con Moldavia. Washington y Kiev identifican esa infraestructura como un punto de tránsito de insumos militares.
Pese al riesgo reportado durante el trayecto, Zelenski cumplió su agenda en Noruega. El presidente acudió a reuniones con el Ejecutivo local y con ejecutivos de la industria de defensa.
Este miércoles, Zelenski y Olena Zelenska participaron en el cortejo fúnebre que trasladó los restos del rey Harald V desde el Palacio Real hasta la Catedral de Oslo. La pareja caminó detrás de Støre en la comitiva y fue recibida con aplausos por personas reunidas en las afueras del templo.
La visita concluyó con la presencia del mandatario ucraniano en las honras fúnebres del monarca noruego, después del retraso y las amenazas reportadas durante la salida de Moldavia.











