Los resultados de PISA 2025 situaron a los países de la OCDE en sus promedios más bajos observados en ciencias, lectura y matemáticas. El deterioro elevó al 20% de los estudiantes de 15 años la proporción con bajo desempeño en las tres áreas, un dato que muestra la magnitud del rezago en habilidades fundamentales.
Resultados PISA 2025 en retroceso
La evaluación reunió a más de 91 países y 760.000 estudiantes y sus resultados representan a cerca de 33 millones de jóvenes de 15 años. Tras la caída sin precedentes registrada en 2022, los niveles de aprendizaje permanecieron prácticamente estancados o siguieron bajando en numerosos sistemas educativos.
Entre 2015 y 2025, el promedio de ciencias descendió siete puntos en la OCDE, mientras se mantuvo estable en los demás países y economías. En matemáticas, la reducción fue de 22 puntos en la OCDE y de ocho puntos fuera de ese grupo.
La lectura concentró el retroceso más marcado de la década: cayó 28 puntos en la OCDE y 16 puntos en los demás países y economías. Además, el desempeño promedio disminuyó de forma significativa en tres de cada cuatro sistemas educativos entre 2018 y 2025.
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Bajo esa referencia, los estudiantes de 15 años evaluados en 2025 alcanzaron un desempeño comparable al esperado para jóvenes de 14 años. También crecieron los casos de “lectura apresurada”, en los que se lee rápido pero se responde de manera incorrecta: casi se duplicaron desde 2018 hasta llegar al 9%.
IA y dificultades de aprendizaje
El 25% de estudiantes con mayores ventajas socioeconómicas registró las caídas más grandes en lectura entre 2018 y 2025. Lucas Gortázar, director de Research y senior fellow de Educación en EsadeEcPol, planteó que parte del deterioro puede relacionarse con alumnos favorecidos que obtienen resultados inferiores a los esperados para su contexto.
La incorporación de la inteligencia artificial generativa también forma parte del escenario. El 46% de los estudiantes de los países de la OCDE utiliza chatbots de IA semanalmente o con mayor frecuencia como apoyo para aprender, pero la relación entre esas herramientas y el desempeño no es uniforme.
Quienes emplean IA para resumir textos, hacer una investigación preliminar o redactar trabajos obtienen puntuaciones más bajas en ciencias que quienes no la usan; la diferencia ronda 20 puntos en promedio. En contraste, usar chatbots una o dos veces por semana se asocia con resultados similares a los de estudiantes que no recurren a esas aplicaciones.
Los alumnos que utilizan IA regularmente con fines generales y reciben en la escuela formación para evaluar la calidad de la información generada tienden a lograr puntajes ligeramente superiores en ciencias. La OCDE plantea fortalecer las capacidades pedagógicas docentes y priorizar una apropiación profunda de los conocimientos fundamentales sobre la cobertura superficial de contenidos.











