Un voraz incendio registrado en el centro de Bucaramanga cobró la vida de un adulto mayor y desató momentos de pánico en un concurrido sector comercial. La emergencia, que se presentó en inmediaciones de la emblemática Plaza San Francisco, consumió gran parte de un taller de muebles y dejó una profunda consternación entre vecinos y trabajadores de la zona.
La víctima mortal de este lamentable hecho fue identificada por las autoridades como Henry Hernández, de 65 años, quien infortunadamente no logró evacuar a tiempo el establecimiento comercial en medio de la emergencia.
El fuego consumió la fábrica de muebles VYF
El siniestro comenzó hacia el mediodía en las instalaciones de la fábrica de muebles VYF, un reconocido local de ebanistería ubicado en la carrera 22 con número 11-49. En cuestión de minutos, una densa y oscura columna de humo comenzó a elevarse sobre los techos del sector, una señal de alerta que fue visible desde diferentes puntos de la capital santandereana.
Transeúntes y comerciantes vecinos fueron los primeros en percatarse de las llamas. Mientras algunos intentaban gritar desesperadamente para alertar a las personas que se encontraban adentro, otros llamaban a las líneas de emergencia.
También le puede interesar: El sorpresivo reporte de la Fiscalía sobre 77 desaparecidos que fueron a votar
Ante el llamado de la comunidad, el Cuerpo de Bomberos de Bucaramanga desplegó un robusto operativo de contingencia. Al sitio se desplazaron 17 unidades bomberiles, apoyadas por cuatro vehículos contra incendios y un carrotanque, quienes concentraron sus esfuerzos en confinar el fuego y evitar que las llamas se propagaran a las viviendas y locales vecinos.
Fue durante las labores de control y extinción del fuego que los organismos de socorro confirmaron el peor escenario: el cuerpo sin vida del señor Hernández fue hallado al interior del inmueble.
Un cortocircuito: la principal hipótesis de la tragedia
Aunque las causas del siniestro son materia de investigación, las primeras indagaciones técnicas de las autoridades apuntan a que un posible cortocircuito en el área de tapicería habría desatado la chispa inicial. Las características de los materiales almacenados en el lugar, como maderas, telas y pegantes, habrían facilitado la rápida propagación del fuego.
Tras controlarse la situación, personal de la Fiscalía General de la Nación arribó a la carpintería para realizar los actos urgentes, proceder con la inspección judicial del cadáver y recolectar las evidencias necesarias que permitan esclarecer con precisión el origen de la conflagración.
Este trágico suceso vuelve a encender las alarmas entre los organismos de control sobre la importancia de revisar y mantener actualizadas las conexiones eléctricas en talleres y establecimientos comerciales que manejan materiales de alta combustión.

