El portero del FC Andorra, Jesús Owono, difundió un mensaje tras la muerte del delantero del CD Tenerife Jesús de Miguel. Expresó su dolor por la pérdida y aseguró que afrontará «lo que venga con todo el respeto», mientras se examinan las consecuencias del choque ocurrido durante el partido entre ambos equipos.
El mensaje de Jesús Owono
El FC Andorra publicó el comunicado del guardameta en su perfil de X. «Estos están siendo los días más difíciles de mi vida. Me cuesta encontrar las palabras y me resulta muy difícil asimilar nada de lo que ha pasado», escribió Owono en su primera declaración pública tras el fallecimiento.
El portero dedicó parte del mensaje al futbolista y a su entorno: «Siento un dolor enorme por la pérdida de Jesús. Pienso en él, en su familia y en todas las personas que lo querían». También señaló que habrá cuestiones que abordar, aunque añadió que ahora no puede pensar en otra cosa que en Jesús y en el dolor que están viviendo.
El club andorrano afirmó sentirse profundamente afectado y pidió sensibilidad y respeto. El encuentro contra el Tenerife fue suspendido minutos después de la jugada en la que De Miguel resultó gravemente lesionado.
Acta arbitral e investigación
Owono recibió una expulsión directa por la acción. En el acta, el árbitro consignó que el guardameta impactó «bruscamente con su pierna en alto sobre un adversario con uso de fuerza excesiva cuando el balón estaba en disputa». La descripción arbitral es la base de un posible expediente disciplinario, pero no equivale a una sanción ya impuesta.
El Código Disciplinario de la Real Federación Española de Fútbol prevé suspensiones de uno a tres partidos para acciones violentas durante el juego que generen riesgo. Cuando las consecuencias lesivas se consideran graves, contempla sanciones de cuatro a 12 encuentros. La pena deportiva aplicable al portero está pendiente de resolución.
Por otra parte, el Tribunal Superior de Justicia de Canarias investiga lo ocurrido como un posible caso de homicidio imprudente. Las actuaciones abarcan tanto la posible responsabilidad de Owono como la atención prestada por los servicios médicos que intervinieron.
De Miguel, de 30 años, recibió asistencia en el campo y fue trasladado al Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria. Allí recuperó el pulso tras las maniobras de reanimación. Pasó la noche en la Unidad de Cuidados Intensivos y el CD Tenerife comunicó su fallecimiento a primera hora del martes.

















