Una alarmante situación de infraestructura tiene en vilo a los productores agrícolas de la Orinoquía colombiana. La Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce) emitió un llamado de auxilio urgente al Gobierno Nacional, a la Gobernación del Meta y a los ministerios de Transporte y Agricultura, advirtiendo que la inminente pérdida de un tramo de la malla vial amenaza directamente la siembra de maíz en el Meta y la recolección de soya.
La emergencia se localiza en la vía nacional (Ruta 40), específicamente en el trayecto que conecta a los municipios de Puerto López y Puerto Gaitán, a la altura del puente Carlos Lleras Restrepo. En este punto, la fuerte creciente y la constante erosión provocadas por el río Metica están socavando la banca de la carretera, un corredor vial que es vital para el movimiento de carga pesada y el abastecimiento del centro del país.
Un golpe directo a la soberanía alimentaria
De acuerdo con el gremio de cultivadores, el Meta no solo se juega la estabilidad económica de miles de familias llaneras, sino que la situación escala a un problema de interés para la seguridad y soberanía alimentaria de toda Colombia. El departamento es uno de los mayores proveedores de granos del país, y el colapso de esta vía impediría el ingreso de insumos y la salida de los alimentos hacia los principales centros de consumo.
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La preocupación radica en los tiempos agrícolas: los productores se encuentran en un momento crítico de la temporada y cualquier retraso en la logística terrestre debido al mal estado del asfalto se traducirá en pérdidas irreparables para las cosechas vigentes de soya y frustrará los ciclos de siembra de los maiceros.
El clamor por una intervención inmediata
Transportadores y campesinos de la región aseguran que el daño en el puente Carlos Lleras Restrepo avanza sin tregua con cada temporada de lluvias. Por esta razón, Fenalce insiste en que las soluciones no pueden ser temporales ni pañitos de agua tibia; se requiere una intervención técnica de gran envergadura por parte del Instituto Nacional de Vías (Invías) y las carteras ministeriales antes de que el río Metica termine por incomunicar por completo a Puerto Gaitán.
Con el fantasma del desabastecimiento rondando la región, la comunidad del Meta espera una respuesta rápida de las autoridades para mitigar el riesgo ambiental y proteger la despensa agrícola del Llano, un eslabón fundamental para la economía nacional.

