Según una investigación de Nación Paisa, Ana María Balvín denunció ante la Fiscalía a Misael Cadavid por hechos que califica como violencia intrafamiliar y aseguró tener fotografías, videos y otros elementos para respaldar su relato sobre la relación que mantuvieron durante 12 años
Relato de agresiones y control
Balvín, madre de dos hijas con el exjefe de Bomberos de Itagüí, afirmó que la relación comenzó en 2013, cuando ambos coincidieron laboralmente en San Luis, Antioquia. Sostiene que, tras los primeros años de convivencia, identificó conductas de control, celos, infidelidades y manipulación que luego derivaron, en su versión, en maltrato psicológico, económico y físico.
La mujer atribuye a Cadavid expresiones ofensivas y presiones relacionadas con la crianza de sus hijas. “Me decía que si yo quería papá para mis hijas tenía que estar con él como él quisiera”, relató. También sostuvo que, cuando se alejaba tras una discusión, se sucedían disculpas y promesas de cambio que la llevaban a retomar la relación.
Entre los episodios que narró figura uno ocurrido a comienzos de 2018 en Guarne. Balvín aseguró que, tras una confrontación, Cadavid “me cogió del cuello y me contra la pared a insultarme”. Dijo que quedó con marcas en el cuello y los brazos y que sus hijas presenciaron el hecho; un conductor que la acompañaba habría intervenido.
También relató una situación de agosto de 2023 en un apartamento de El Poblado, Medellín, donde aseguró que fue agredida por Cadavid y otra mujer. Según su versión, vecinos llamaron a la Policía. La denunciante afirmó que conserva registros audiovisuales de distintos episodios y de las lesiones que dice haber sufrido.
El testimonio incluye un supuesto hecho durante un viaje a Miami. Balvín afirmó que Cadavid la amenazó y posteriormente la agredió en el baño de un hotel; añadió que llamó a la Policía estadounidense y que agentes acudieron al lugar. Asimismo, ubicó otra agresión durante una reunión familiar del 31 de diciembre de 2023, en la que, dijo, intervino su hija mayor para defenderla.
Acusaciones sobre salud mental
Balvín afirmó que Cadavid le manifestó desde los primeros años de la relación que tenía depresión, atención psicológica y psiquiátrica, y medicamentos. Añadió que él iniciaba, suspendía y retomaba tratamientos por decisión propia. Estas afirmaciones corresponden a su testimonio; la mujer usó términos como “narcisista”, “mitómano” y “doble personalidad” para describir lo que considera patrones de comportamiento.
La expareja también aseguró que el médico se automedicaba y que utilizaba sus dificultades de salud mental para manipularla cuando ella pretendía alejarse. En una declaración entregada durante la entrevista, Balvín dijo: “él es una persona mitómana y arregla todas las situaciones como para su favor”.
Según Balvín, durante la relación Cadavid alternaba la imagen que mostraba en espacios sociales con la que tenía en el ámbito familiar. Atribuyó al exfuncionario la frase “Soy oscuridad en la casa y claridad en la calle”, que para ella describe esa diferencia. También dijo que él le repetía: “No desates el monstruo que tengo dentro de mí”.
La mujer sostuvo que sus hijas presenciaron agresiones verbales y físicas. Dijo que las dos niñas de 10 años, hijas de ambos, reciben atención psicológica y que ha observado cambios en su comportamiento. Además, señaló que Cadavid las grabaría y les formularía preguntas que, en su opinión, no corresponden a su edad; este señalamiento hace parte de la versión de la madre.
Denuncia y papel judicial
Balvín aseguró que terminó definitivamente la relación en febrero de 2026 e inició un proceso para liquidar la unión marital. Añadió que en los últimos meses ha recibido amenazas y que personas cercanas y testigos vinculados a su proceso habrían sido intimidados. La mujer atribuyó esas situaciones a Cadavid y afirmó contar con una medida de protección en Marinilla.
Esta semana, según afirmó, presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la Nación para aportar fotografías, videos y otros elementos sobre los hechos relatados. También manifestó que acudirá a la Línea Púrpura para solicitar acompañamiento. La investigación de las acusaciones y del origen de las amenazas corresponde a las autoridades competentes.
El caso toma relevancia por la situación judicial de Cadavid. El exfuncionario estuvo privado de la libertad desde octubre de 2025 y recuperó su libertad el 25 de marzo de 2026, tras una orden judicial. Un juzgado de Medellín había avalado el día anterior un principio de oportunidad solicitado por la Fiscalía bajo la modalidad de suspensión de la acción penal.
El acuerdo le permitió asumir un papel de colaborador y testigo de la Fiscalía dentro del proceso relacionado con Bomberos y el Área Metropolitana. Balvín cuestionó las circunstancias que rodearon la salida de prisión de Cadavid y citó un mensaje atribuido a él: “Generar pesar es, para obtener una ganancia secundaria, aquí sería la libertad”. Esa interpretación forma parte de su denuncia.
Balvín afirmó que Cadavid habría buscado traslados a centros de salud mientras permanecía en prisión y que, cuando comenzó a negociar con la Fiscalía, fue trasladado temporalmente a un centro de reposo. “Yo me di cuenta que él iba a utilizar esto como una estrategia para salir de la cárcel”, declaró. La denuncia presentada abre la actuación que deberá evaluar los elementos anunciados por la mujer.

















