El Palacio de San Carlos será la nueva sede presidencial en Bogotá, según anunció el presidente electo Abelardo De la Espriella, quien además planteó convertir la Casa de Nariño en un museo abierto al público. La medida hace parte de los cambios con los que prevé iniciar su administración desde el 7 de agosto.
El traslado a San Carlos y la reconversión de la Casa de Nariño
De la Espriella aseguró que dejará de despachar desde la Casa de Nariño y que el centro de operaciones del Ejecutivo en la capital pasará al Palacio de San Carlos, inmueble histórico donde hoy funciona la Cancillería. “El Palacio de San Carlos… será la sede de la Presidencia en Bogotá y ahí voy a estar despachando y trabajando por Bogotá”, afirmó.
En paralelo, dijo que pidió a la ministra de Cultura designada, Paola Holguín, avanzar en la transformación del palacio presidencial en un museo abierto al público. “Le he dado la instrucción… que se vuelva la Casa de Nariño un museo abierto al público”, sostuvo al presentar la decisión sobre el uso del edificio que ha sido sede tradicional del Gobierno por más de un siglo.
Una gerencia especial para acelerar obras e inversiones en Bogotá
Dentro del mismo paquete de anuncios, el presidente electo informó la creación de una dependencia que definió como una gerencia especial para Bogotá. Según explicó, su función será destrabar, articular y acelerar obras e iniciativas de inversión nacional que quedaron postergadas o congeladas durante la administración saliente de Gustavo Petro.
De acuerdo con De la Espriella, el equipo técnico trabajará de manera exclusiva en “poner al día” ejecuciones que Bogotá no recibió de la Nación. En ese contexto, envió un mensaje al alcalde Carlos Fernando Galán y señaló que su gobierno se propondrá apoyar asuntos como seguridad, transporte masivo, movilidad y obras que requieren respaldo del Gobierno nacional.
El presidente electo también afirmó que el relacionamiento con departamentos y municipios será “sin condicionamientos ideológicos” y que trabajará con mandatarios locales sin importar su filiación política.
Qué alcance tienen los anuncios y cómo se conectan con su plan de gobierno
La decisión sobre el cambio de sede en Bogotá se suma a la propuesta de De la Espriella de descentralizar el ejercicio del poder con sedes alternas de la Presidencia en ciudades como Barranquilla, Medellín y Cali. En una de sus intervenciones, también habló de impulsar un proyecto ante el Congreso para que Barranquilla sea reconocida como capital alterna de Colombia.
En materia internacional, el presidente electo dijo que revisará la presencia diplomática del país en el exterior: mencionó la suspensión de la apertura de una embajada en Palestina y la intención de abrir una sede diplomática en Jerusalén, además del cierre de al menos 15 consulados y de varias embajadas en países que enumeró. También afirmó que no mantendrá relaciones diplomáticas con Nicaragua.
Por ahora, estos anuncios quedan como lineamientos del presidente electo y abren el debate sobre su implementación una vez asuma el cargo y busque el respaldo institucional para ejecutar el plan que ha presentado para el inicio de su gobierno.















