En un momento crucial para la política rural del país, la Corte Suprema de Justicia ha salido al paso de las recientes controversias. A través de la Sala de Casación Civil, Agraria y Rural, el alto tribunal emitió un pronunciamiento oficial para precisar su visión sobre el proyecto de ley que busca crear la Jurisdicción Agraria en Colombia, desmintiendo de forma tajante cualquier intención de bloquear la reforma agraria o la labor de la Agencia Nacional de Tierras (ANT).
Un mensaje de tranquilidad ante el debate político
Tras los señalamientos del presidente Gustavo Petro, quien sugirió posibles trabas judiciales a la entrega de tierras, la Corte fue clara: la facultad de la ANT para adjudicar predios no está en discusión. El tribunal enfatizó que su papel no es el de opositor, sino el de garante de la seguridad jurídica en el campo.
Sin embargo, el eje de la discusión se centra en quién tiene la última palabra cuando se trata de recuperar baldíos o revocar adjudicaciones.
El control judicial: un requisito indispensable
Para la Corte Suprema, si bien la ANT adelanta la fase administrativa, procesos como la recuperación de baldíos indebidamente ocupados o la caducidad administrativa no pueden quedarse únicamente en manos del Ejecutivo.
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clusivamente como actuaciones administrativas… estas exigen un control judicial pleno, oportuno y especializado», reza el comunicado del tribunal.
La principal preocupación de los magistrados radica en que el proyecto actual parece relegar al juez agrario a un papel secundario. Según la Corte, para que la reforma sea sólida y respetuosa del debido proceso, la intervención judicial debe ser la regla y no una excepción.
Propuestas para una reforma armónica
Más allá de la crítica, la Corte Suprema presentó recomendaciones constructivas para que la nueva jurisdicción sea un éxito:
Coherencia Judicial: Piden delimitar con precisión las competencias entre el Consejo de Estado y la Sala de Casación Civil, Agraria y Rural.
Modelo de Eficiencia: La Corte ve en esta jurisdicción un posible «modelo piloto» para combatir la congestión judicial histórica que afecta a los campesinos.
Enfoque Ambiental: El tribunal advirtió que no se puede hablar de tierras sin hablar de naturaleza. La producción agrícola y la protección de los ecosistemas deben ser «dos caras de la misma moneda».

