El concejal Jesús David Araque pidió a la Fiscalía General de la Nación actuar con rigor y celeridad frente a las amenazas contra Carlos Fernando Galán, luego de que se conociera un presunto plan para atentar contra el alcalde de Bogotá y versiones posteriores que lo minimizaron.
Araque cuestiona que se descarte el presunto atentado
El cabildante, elegido por el Nuevo Liberalismo, dijo que le sorprendió que desde la Fiscalía se planteara que el caso ya estaría descartado. En particular, rechazó que el episodio se explicara como “una broma entre expendedores de droga”, una hipótesis que calificó de apresurada en el contexto de seguridad actual.
Araque sostuvo que la investigación debe mantener un estándar alto y no perder de vista el riesgo que implican este tipo de advertencias. En su declaración, insistió en que la gravedad del señalamiento obliga a verificar y agotar líneas de indagación antes de cerrar conclusiones.
El concejal relaciona el caso con el clima de violencia política
En sus comentarios, difundidos el 23 de julio de 2025, el concejal enmarcó la situación en una “nueva oleada” de violencia política. Señaló que el país se aproxima a las elecciones a la Presidencia y al Congreso en un ambiente que, a su juicio, amerita medidas de protección y seguimiento institucional más estrictas.
Como ejemplo de ese entorno, Araque mencionó el caso de Miguel Uribe, a quien describió como un candidato a la Presidencia que “está luchando por su vida” tras un atentado. También aludió a que la violencia le quitó la madre a Uribe y el padre al alcalde Galán, y pidió “rodear” al mandatario distrital.
Alerta por uso de menores y menciones a sicarios de 13 años
Araque añadió una preocupación adicional: el uso de menores de edad en actividades criminales y atentados. Dijo que, para la sociedad, debe ser alarmante que en conversaciones delictivas se hable de sicarios de apenas 13 años.
Según el concejal, esa referencia refleja una normalización del reclutamiento de menores para ejercer violencia política. Por eso pidió a las autoridades “ponerle la lupa” a ese fenómeno y evitar que las amenazas contra el alcalde Galán se trivialicen o se traten como un asunto menor.














