El conteo de la ONPE mantuvo abierta la definición de la segunda vuelta en Perú: con 98,258 % de actas contabilizadas, Keiko Fujimori registraba una ventaja de 1.303 votos sobre Roberto Sánchez, según la actualización oficial difundida el 12 de junio.
Una diferencia mínima que aún no permite declarar ganador
De acuerdo con el reporte publicado por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) a las 3:00 de la mañana del 12 de junio, Fujimori (Fuerza Popular) sumaba 9.036.046 votos válidos, frente a 9.034.743 de Sánchez (Juntos por el Perú). El margen, de apenas 1.303 votos, dejó la elección sin un vencedor proclamado en esa actualización.
Tras conocerse el nuevo corte, Fujimori dijo que asume los resultados con “serenidad y mucha gratitud”. También recordó que su contendor señaló que respetará el veredicto de las urnas. La candidata añadió que, una vez se conozcan los resultados finales, espera conversar con Sánchez y que, “sea cual sea el ganador”, hay disposición a “dialogar en el próximo quinquenio”.
Actas impugnadas y votos pendientes: la etapa que puede mover el conteo de la ONPE
Con el margen al límite, la atención se trasladó a la revisión de más de 1.600 actas impugnadas y al procesamiento de votos aún no incorporados, incluidos los del exterior. En este tipo de cierres estrechos, esas validaciones pueden ampliar o recortar la ventaja que muestran los datos preliminares.
En paralelo, Reuters reportó que el 1,76 % de las actas —equivalentes a alrededor de 400.000 votos— fue impugnado para revisión. Ese volumen, sumado a los votos pendientes de validación, puede extender el escrutinio por varios días o incluso semanas.
La ONPE habilitó una plataforma en línea para seguir los resultados en tiempo real tras el cierre de mesas. A medida que avanza el procesamiento, las autoridades electorales han insistido en que la información válida es la que difunden los organismos oficiales del proceso.
El Jurado Nacional de Elecciones prevé la proclamación a mediados de julio
Más allá del cómputo que publica la ONPE, el cierre formal depende del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), que debe agotar las instancias de revisión de actas observadas. El organismo ha recordado que estos documentos pasan por procedimientos en los jurados especiales electorales y, si persisten dudas, pueden derivar en recuentos en audiencias públicas.
Grecia Rentería, portavoz del JNE, dijo que la proclamación oficial a mediados de julio se realizará cuando terminen las revisiones y se resuelvan eventuales pedidos de recuento. Con el país pendiente de una diferencia mínima, el desenlace se juega ahora en los trámites de validación más que en cambios bruscos del conteo general.
Desde Juntos por el Perú, el secretario general del partido de Sánchez afirmó que recibieron con tranquilidad los últimos resultados y que aguardan la conclusión del proceso. La definición también ha concentrado atención fuera del país: analistas consultados por la BBC advirtieron que un resultado tan ajustado puede abrir cuestionamientos, mientras los mercados siguen de cerca el desenlace, en un escenario que Reuters vinculó con la alta rotación en el Ejecutivo.













