Willinton Henao Gutiérrez, alias Mocho Olmedo, cabecilla del Frente 33 de las disidencias de las Farc y exvocero en los diálogos de paz con el gobierno de Gustavo Petro, fue entregado a las autoridades de Estados Unidos. La extradición pone al exnegociador ante una corte de Florida que lo requiere por cargos relacionados con narcotráfico y lavado de activos.
La extradición de Mocho Olmedo
El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) confirmó que Henao salió de la cárcel La Picota, en Bogotá. Funcionarios de Interpol se encargaron de su traslado para hacer efectiva la entrega. El Inpec indicó que la salida del centro penitenciario ocurrió el 22 de octubre; posteriormente quedó bajo custodia de las autoridades estadounidenses.
La entrega se concretó después de que la Corte Suprema de Justicia avalara la extradición y el Gobierno de Abelardo De La Espriella autorizara ejecutarla. La solicitud procedía de Estados Unidos, donde la Corte Distrital para el Distrito Sur de Florida lo requiere por concierto para delinquir, tráfico de drogas ilícitas y lavado de activos.
La Fiscalía había emitido una orden de captura con fines de extradición el 25 de julio de 2023. El concepto favorable de la Corte Suprema llegó en mayo de 2025. Esas decisiones precedieron a la autorización gubernamental y al traslado que terminó con Henao en poder de las autoridades del país solicitante.
De los diálogos a La Picota
Henao había sido designado vocero del Frente 33 en los diálogos iniciados por el gobierno de Gustavo Petro con esa disidencia en octubre de 2023. Su participación llevó a la suspensión temporal de sus órdenes de captura. También intervino en las conversaciones sobre una Zona de Ubicación Temporal prevista para el Catatumbo.
El cabecilla fue capturado en el Catatumbo en febrero de 2025, cuando ya existía una solicitud estadounidense en su contra. Después permaneció 55 días en un apartamento de Bogotá bajo custodia de la Dirección Nacional de Inteligencia. El gobierno de entonces vinculó esa medida con riesgos para su seguridad y con su intención de continuar en los diálogos.
Tras la controversia por su permanencia fuera de prisión, Henao fue trasladado a La Picota. El gobierno de Petro había frenado su extradición por su participación en la política de paz total. La autorización posterior permitió completar el procedimiento, pese a su antiguo papel como interlocutor de la estructura armada.
En Colombia, la Fiscalía también lo señala como presunto responsable de concierto para delinquir, homicidio en persona protegida, desplazamiento forzado y reclutamiento ilícito. La entidad sostiene que habría sido uno de los principales articuladores de la confrontación entre el Frente 33 y el ELN iniciada el 16 de enero de 2025 en el Catatumbo.
La Fiscalía le atribuye, además, 31 casos de desplazamiento forzado ocurridos entre el 16 y el 20 de enero de 2025 en zonas de Tibú y El Tarra. De acuerdo con esa investigación, amenazas de integrantes del Frente 33 obligaron a 84 personas a abandonar sus viviendas. Henao permanece ahora en poder de las autoridades estadounidenses que solicitaron su extradición.

















