domingo, mayo 10, 2026
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Visita de Trump a China: Pekín apunta a prorrogar la tregua arancelaria y cerrar acuerdos puntuales

La visita de Trump a China prevista para el 14 y 15 de mayo llevará a Donald Trump a reunirse en Pekín con el presidente Xi Jinping, después de que una cumbre anterior se aplazara por la guerra en Irán. Según analistas, China buscará resultados concretos —sobre todo comerciales— sin perder de vista la imprevisibilidad del mandatario estadounidense.

Comercio y aranceles, el objetivo central de la cumbre en Pekín

Para Pekín, el terreno decisivo de la reunión es el comercio y la inversión. El año pasado, la disputa arancelaria elevó los gravámenes de Estados Unidos sobre muchos productos chinos hasta el 145 %, un pulso que se enfrió tras un acuerdo de Trump y Xi en octubre para una tregua de un año, según los expertos consultados.

La expectativa básica de China para la cumbre es prorrogar ese entendimiento. Benjamin Ho, de la Escuela de Estudios Internacionales S. Rajaratnam de Singapur, sostuvo que Pekín aspira a un “reinicio” general de la relación, aunque lo ve poco probable. Yue Su, de la Economist Intelligence Unit (EIU), dijo que China necesita que Trump traduzca su promesa de comprometerse en resultados discutidos al más alto nivel.

Esa lógica, añadieron analistas, pasaría por concesiones acotadas: reducciones arancelarias limitadas que permitan a China responder con una retirada también mesurada de sus propios gravámenes o restricciones. En ese marco, Joe Mazur, analista de Trivium China, planteó que Pekín podría preparar “victorias rápidas” antes de abordar temas más complejos, con compras adicionales de productos agrícolas estadounidenses o aviones Boeing.

Tierras raras e Irán: presión mutua antes de la visita de Trump a China

Uno de los principales instrumentos de negociación de Pekín son las tierras raras, metales clave para industrias que van de los teléfonos inteligentes a los autos eléctricos. Yue Su señaló que el dominio chino en ese sector —desde reservas y minería hasta procesamiento e innovación— es el resultado de un esfuerzo de décadas y sigue siendo su herramienta más poderosa para pedir concesiones significativas.

Mazur sostuvo que a Trump le “importan mucho” las tierras raras y consideró que Washington “realmente no tiene una respuesta” clara. En paralelo, la cita llega atravesada por la guerra en Irán: Lizzi Lee, del Asia Society Policy Institute, explicó que Estados Unidos incrementa la presión sobre China al apuntar a sus lazos económicos con Teherán.

Trump advirtió el mes previo a la cumbre que impondría un arancel del 50 % a productos chinos si el país proporcionaba asistencia militar a Irán. Pekín, socio cercano de la república islámica, calificó de ilegales los bombardeos de Estados Unidos e Israel que desataron la guerra el 28 de febrero, criticó ataques iraníes contra países del Golfo y pidió reabrir el estrecho de Ormuz. Su, de la EIU, remarcó que China no aceptará presiones para actuar contra Irán o Rusia, sobre los que “puede tener cierta influencia, pero no un control decisivo”.

Analistas ven a China con mejor posición relativa en el pulso con Washington

Más allá de la agenda inmediata, varios expertos citados en medios españoles estiman que China llega en un momento relativamente favorable. La reunión coincidirá con un balance de meses en los que, según el investigador Miguel Otero (Real Instituto Elcano), Pekín se preparó para el segundo mandato de Trump con más autosuficiencia, reforzando controles en sectores estratégicos y buscando recortar distancias en ámbitos como microchips.

Alicia García-Herrero (Natixis y Bruegel) consideró que Trump llega “sin ninguna carta debajo de la manga”, y mencionó, entre las señales, las dificultades de la ofensiva contra Irán y la congelación temporal de la entrega de armas de largo alcance a Taiwán para no irritar a Xi. Enés Arco (CIDOB) también apuntó a la reducción de la coordinación con aliados y socios de EE. UU. como un factor que juega a favor de Pekín.

En el plano económico, datos citados en esos análisis apuntan a un crecimiento del 14 % de las exportaciones chinas en valor en dólares frente a hace un año. Además, Pekín ha tratado de blindarse frente a la volatilidad atribuida a Trump diversificando comercio hacia el sudeste asiático y el Sur Global, y ampliando herramientas legales y regulatorias, un repertorio que, según Lee, le da margen para negociar con “confianza cautelosa” en Pekín.

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