La ciudad de Shreveport, la tercera más grande de Luisiana, se encuentra sumida en el dolor tras uno de los eventos más violentos de su historia reciente. Un hombre armado acabó con la vida de ocho niños en una serie de tiroteos registrados en tres viviendas distintas, antes de ser perseguido y abatido por las autoridades locales.
El cabo Chris Bordelon, portavoz de la policía de Shreveport, confirmó que las víctimas fatales son todos menores de edad, con edades comprendidas entre un año y los 14 años. En total, diez personas fueron alcanzadas por las balas, incluyendo a dos adultos que resultaron heridos durante el ataque.
Crónica de una mañana de terror
Los hechos violentos comenzaron alrededor de las 05:00 hora local. Según los reportes policiales, el atacante se desplazó por tres escenas del crimen diferentes: dos viviendas situadas en la misma manzana y una tercera ubicada en otro punto del barrio.
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Al llegar a la primera residencia poco antes de las 06:00, los agentes se encontraron con una escena devastadora. «Esta es una escena extensa como ninguna que la mayoría haya visto jamás», declaró Bordelon, subrayando que la investigación preliminar apunta a un caso de violencia doméstica, ya que varias de las víctimas tenían vínculos familiares con el agresor.
Persecución y desenlace
Tras perpetrar los crímenes, el sospechoso robó un vehículo para emprender la huida. Sin embargo, fue localizado por patrullas de la policía, lo que dio inicio a una persecución que terminó en otro sector de la ciudad. Allí, los agentes abrieron fuego contra el tirador, quien murió en el lugar.
El alcalde de Shreveport, Tom Arceneaux, expresó su consternación ante lo que calificó como la peor tragedia en la historia de la ciudad. «Tenemos familias heridas, policías y forenses afectados. Esto impacta a toda la comunidad», señaló el mandatario, haciendo un llamado a la oración por los deudos.
Las autoridades continúan trabajando para identificar formalmente a todas las víctimas y al atacante, mientras la ciudad fronteriza con Texas intenta procesar un crimen que ha dejado un vacío irreparable en múltiples familias.


