La violencia yihadista no da tregua en el corazón de África. Este viernes, el luto regresó a la región del Lago Chad tras un ataque perpetrado por la agrupación terrorista Boko Haram, que dejó un saldo de 11 personas asesinadas cerca de la aldea de Bagassola. Entre las víctimas se encuentran dos niños, cinco mujeres y cuatro hombres, todos miembros de una comunidad de pescadores que simplemente buscaban el sustento diario.
El ataque ocurrió alrededor de las 07:00 hora local, cuando el grupo de civiles se desplazaba hacia una isla cercana para realizar sus labores de pesca. Según relataron sobrevivientes, los atacantes llegaron en gran número y fuertemente armados, abriendo fuego de manera indiscriminada contra las familias.
Un «modus operandi» de terror
Adam Moubarak, asesor del alcalde de Bagassola, confirmó que el modo en que se ejecutó la masacre apunta directamente a las células de Boko Haram que operan en la zona fronteriza entre Chad y Nigeria. Tras los disparos, los yihadistas incendiaron las embarcaciones de los pescadores, un acto que busca no solo matar, sino destruir los medios de vida de la población civil.
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«Llegaron y dispararon a todos, sin importar si eran niños o mujeres», relató Moussa Djido, uno de los pocos sobrevivientes que logró escapar de la ráfaga de balas. Las fuerzas de seguridad chadianas se desplegaron en la zona poco después, pero el coronel Mabali Goudja admitió que los terroristas ya se habían dispersado aprovechando los intrincados islotes del lago.
El Lago Chad: un refugio para el yihadismo
La región, que comparten Nigeria, Níger, Camerún y Chad, se ha convertido en un laberinto de islotes que sirven como escondrijo estratégico tanto para Boko Haram como para el ISWAP (Estado Islámico en la provincia de África Occidental).
A pesar de la presencia militar en las fronteras, los civiles que dependen del lago para pescar o comerciar siguen siendo blancos fáciles. Este nuevo atentado subraya la fragilidad de la seguridad en una zona donde la insurgencia busca imponer un Estado de corte islámico mediante el terror sistemático contra quienes se encuentran fuera de sus filas.


