La ministra de Cultura, Paola Holguín, defendió el retiro de obras del Museo Nacional tras las protestas del 17 y 18 de octubre en Bogotá. Reiteró que el Gobierno revisará las exposiciones del museo y de otros espacios a su cargo, mientras crecen los cuestionamientos por la decisión y por la intervención policial durante las movilizaciones.
Revisión del Museo Nacional
La medida responde a una orden del presidente Abelardo de la Espriella. Más de 30 piezas fueron retiradas de las salas del Museo Nacional, entre ellas objetos relacionados con la paz, las víctimas de la violencia política y los movimientos feministas y LGBTIQ+. Las obras permanecerán fuera de sus lugares durante la revisión curatorial.
Entre los objetos retirados figuran un afiche de la campaña presidencial de Bernardo Jaramillo Ossa y el Balígrafo utilizado durante la firma del Acuerdo de Paz de 2016. También se reportó el retiro de una bandera del orgullo perteneciente a la activista Elizabeth Castillo. Algunas piezas estaban expuestas en las salas Hacer sociedad y Memoria y Nación.
En un mensaje publicado en X la noche del domingo, Holguín sostuvo que el Museo Nacional debe representar «a toda la nación y no solo a un sector». La ministra reiteró la revisión de la museografía, la museología y la curaduría del recinto y de los demás museos administrados por el Gobierno.
La funcionaria vinculó esa revisión con el compromiso de proteger los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición. También afirmó que actuará frente a manifestaciones que considere apología del delito. De la Espriella había presentado su directriz como parte de una «contrarrevolución cultural» contra lo que denomina «wokismo».
Protestas y respuestas al retiro
El retiro provocó plantones frente al Museo Nacional el 17 y 18 de octubre. Los manifestantes rechazaron la decisión y defendieron la presencia de distintas memorias sociales y políticas en las exposiciones. Durante las jornadas hubo momentos de tensión e intervención de unidades antidisturbios de la Policía.
Holguín cuestionó a quienes convocaron las protestas y aseguró que algunos asistentes llegaron encapuchados y recurrieron a vías de hecho. Afirmó además que hubo menores de edad utilizados como «escudos». La ministra respaldó la actuación de la Policía, al sostener que garantizó la protesta pacífica y evitó afectaciones a ciudadanos y al patrimonio.
La defensora del Pueblo, Iris Marín, criticó en cambio el despliegue de unidades antidisturbios y un vehículo lanza agua. Lo consideró innecesario y desproporcionado frente al carácter pacífico de la manifestación. También pidió a las autoridades respetar el derecho a la protesta y adoptar alternativas de movilidad.
A las críticas por el retiro se sumaron seis museos de arte. Las instituciones pidieron respetar la autonomía de los museos y advirtieron que eliminar obras por razones ideológicas afecta la comprensión de la historia. Su llamado fue a sustentar estas decisiones en criterios curatoriales, investigación y diálogo con las comunidades representadas.
Sectores que convocaron las movilizaciones anunciaron una nueva protesta frente al museo para el lunes 19 de octubre, a partir de las 10:00 a. m. Entretanto, las piezas continúan retiradas mientras avanza la revisión anunciada por el Gobierno.

















