El presidente Abelardo de la Espriella ordenó al Inpec trasladar presos desde San Andrés a cárceles de máxima seguridad en el interior de Colombia. La medida busca impedir que los centros de reclusión de la isla se utilicen para dirigir actividades de extorsión.
Objetivos y fuerza pública
La orden formó parte de los anuncios hechos por el mandatario durante una visita institucional al archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. En esa jornada realizó un consejo de seguridad con autoridades territoriales e identificó a cinco personas como objetivos de alto valor para las autoridades.
De la Espriella mencionó a Edilberto Archibald García, alias Ñoño, Omijael Archibald Stephens, Jaider Tapia Corrales, Yadurley Tapias Corrales y Marlon Gómez Hodgson. Indicó que algunos están privados de la libertad en la cárcel de la isla, mientras que otros son buscados por la Policía Nacional y la Armada Colombiana. No asignó una situación individual a cada uno.
El presidente anunció además un aumento de la fuerza pública en San Andrés para enfrentar el narcotráfico, el contrabando, el microtráfico, los préstamos «gota a gota» y la extorsión. La estrategia de seguridad que presentó también incluye investigación criminal y videovigilancia.
Traslados de presos de San Andrés
En el componente penitenciario, De la Espriella señaló que los traslados se efectuarán en los próximos días. También indicó que las celdas de máxima seguridad en Cómbita, Boyacá, recibirán a los procesados a partir de la próxima semana. El paso inmediato corresponde al Inpec, encargado de efectuar los traslados ordenados hacia el interior del país.
El mandatario sostuvo que los centros de reclusión no deben funcionar como centros de mando para continuar delinquiendo. Dijo, asimismo, que quienes delincan en San Andrés y sean judicializados no permanecerán recluidos en la isla. Con los traslados, el Gobierno pretende interrumpir las dinámicas de extorsión vinculadas a los establecimientos penitenciarios insulares.

















