La líder opositora María Corina Machado regresó a Venezuela y se propone recorrer el país e impulsar una consulta electoral. Su presencia añade presión a las negociaciones sobre la transición política, mientras cobra fuerza la demanda de fijar fechas para unas elecciones.
El regreso de Machado
Machado anunció el domingo su retorno con un mensaje en redes sociales: «Estoy aquí. Con ustedes». Había salido de Venezuela en diciembre de 2025 para la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz en Noruega. Tras pasar por Panamá y Colombia, se conoció su presencia en Barquisimeto al mediodía del domingo.
La fundadora de Vente Venezuela vuelve a intervenir directamente en el debate político nacional. El Gobierno de Delcy Rodríguez permitió su llegada después de meses en los que la dirigente había permanecido alejada de ese escenario. El desafío inmediato para Machado será convertir su capacidad de convocatoria en apoyo a un cronograma electoral.
Sus seguidores salieron a recibirla en distintos puntos del país, a pie y en caravanas. Para Carmen Beatriz Fernández, profesora de la Universidad Simón Bolívar y la Universidad de Navarra, el retorno «acelera los tiempos de la transición» y puede multiplicar las demandas ciudadanas para concretar un calendario de votación.
La negociación y las elecciones
El regreso ocurre mientras avanza una mesa de negociación iniciada en agosto, en la que participan una representación del gobierno interino y la Asamblea Nacional de 2015, con auspicio de Estados Unidos. La politóloga Marisela Betancourt señala que las conversaciones atravesaban un periodo de estancamiento y considera que la llegada de Machado le abre una nueva oportunidad política.
El papel de Washington en el retorno genera interpretaciones distintas. Fernández sostiene que el ingreso de Machado por Colombia, y no por Maiquetía, indica que Estados Unidos no formó parte de la operación. Phil Gunson, analista del International Crisis Group, interpreta ese mismo recorrido como señal de que recibió luz verde de Washington. Donald Trump dijo el domingo que no estaba al tanto del regreso.
El abogado y analista Mariano De Alba plantea que el retorno parece responder a un entendimiento entre Estados Unidos, el Gobierno de Rodríguez y Machado. También destaca que Marco Rubio espera que la dirigente apoye las conversaciones. Por su parte, Vente Venezuela agradeció a Trump, Rubio y el Congreso estadounidense, y afirmó que Machado llega para contribuir al proceso político en marcha.
La exigencia de elecciones será una prueba tanto para la oposición como para el oficialismo. Gunson considera que la presencia de Machado añadirá presión sobre las negociaciones, aunque advierte que su liderazgo también quedará expuesto a la respuesta de sus seguidores. De Alba, a su vez, cree que el chavismo apostará a que la expectativa de una fecha electoral se desgaste antes de concretarse.
El próximo paso para Machado será sostener su actividad política dentro del país y promover la formalización de un cronograma electoral. Ese objetivo deberá abrirse camino en paralelo a las conversaciones ya iniciadas, sin que su regreso equivalga por sí mismo a una convocatoria a las urnas.

















