El incendio en Miyajima consumió por completo la Sala Reikado, un salón budista histórico ubicado cerca de la cima del Monte Misen, en Hiroshima, y vinculado a Kukai (Kobo Daishi). Las llamas también alcanzaron una pequeña cabaña y parte del bosque cercano, pero no se reportaron lesionados.
El fuego alcanzó el edificio y parte del bosque cercano
Autoridades locales y medios japoneses informaron que el fuego se inició durante la mañana y se propagó con rapidez hasta destruir por completo la estructura. Bomberos trabajaron durante varias horas hasta controlar el incendio, que además se extendió hacia un área boscosa cercana.
El edificio se encontraba en la isla de Miyajima, considerada uno de los sitios más emblemáticos y sagrados de Japón. Por su ubicación en una zona montañosa, cerca de la cima del Monte Misen, el siniestro también afectó vegetación aledaña antes de ser contenido.
La Sala Reikado estaba asociada a Kukai, también conocido como Kobo Daishi, el monje budista al que se atribuye la fundación del templo Daishoin hace más de mil años. Tras el incendio, el salón quedó reducido a cenizas, según los reportes citados en las fuentes.
La llama sagrada fue evacuada antes de que avanzaran las llamas
La Sala Reikado era conocida por albergar una llama eterna que, de acuerdo con la tradición budista, habría permanecido encendida durante casi 1.200 años desde que Kukai inició un ritual religioso conocido como “goma”.
La relevancia simbólica de esa llama también se conecta con la memoria de Hiroshima: la misma tradición sostiene que sirvió como base para encender la Llama de la Paz del Parque Memorial de Hiroshima, dedicado a las víctimas de la bomba atómica de 1945.
Aunque el templo quedó destruido, autoridades religiosas confirmaron que la llama sagrada fue trasladada a otro lugar antes de que el incendio avanzara. Investigadores, sin embargo, consideran que esa misma llama pudo haber sido el origen del fuego, un punto que permanece bajo revisión.
Un antecedente reciente y una investigación sobre el origen del siniestro
No es la primera vez que la Sala Reikado sufre un episodio similar. Las fuentes señalan que el edificio también se incendió en 2005, aunque entonces fue reconstruido y se logró salvar la llama.
En esta ocasión, las autoridades locales investigan las causas del siniestro. Mientras avanza esa pesquisa, la comunidad lamenta la pérdida de un inmueble descrito como de alto valor cultural e histórico, y que formaba parte del paisaje espiritual de Miyajima.













