El presidente Abelardo De La Espriella defendió el Presupuesto General de la Nación 2027, presentado ante el Congreso por $635 billones, y sostuvo que la propuesta incorpora obligaciones que habían quedado sin financiación.
Cifras del Presupuesto de la Verdad
Durante una alocución televisada, De La Espriella llamó a la iniciativa Presupuesto de la Verdad y afirmó que su monto debe ser aprobado por las comisiones económicas conjuntas antes del martes, 15 de septiembre. El mandatario sostuvo que el Gobierno decidió exponer la totalidad de las cuentas estatales.
El presidente cuestionó el presupuesto de la administración anterior y aseguró que omitía gastos esenciales y no reflejaba correctamente el peso de la deuda. Esas afirmaciones fueron parte de su defensa del proyecto fiscal presentado por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público.
De La Espriella atribuyó el tamaño de la iniciativa al manejo de las finanzas públicas del gobierno previo. Señaló que $281 billones, 44% de los recursos del presupuesto, provienen de deuda, mientras que $300 billones corresponden a ingresos corrientes.
También indicó que el servicio de la deuda para 2027 llegará a $155 billones. De acuerdo con su exposición, esa cifra representa un aumento cercano a $55 billones frente a 2026 y equivale a 24 pesos de cada 100 del presupuesto, frente a 14 pesos destinados a inversión.
Ajustes, gastos y acusaciones
El Gobierno incorporó en el proyecto $6,5 billones adicionales para pensiones, $2 billones para salud y $700 mil millones para universidades públicas. De La Espriella afirmó que esos rubros habían quedado desfinanciados en la administración pasada.
El mandatario sostuvo además que los presupuestos de los últimos cuatro años se construyeron sobre proyecciones de recaudo que calificó como falsas. Como ejemplo, afirmó que en 2024 los ingresos por impuestos estuvieron $71 billones menos que los estimados.
La propuesta contempla un esfuerzo de austeridad cercano a $17,4 billones, según explicó el presidente. El ajuste incluye casi $13 billones menos en otras transferencias, cerca de $3 billones en compras de bienes y servicios, y $2,5 billones en proyectos de inversión que no consideró prioritarios.
De La Espriella denunció que existen 60 fondos especiales que dispersan recursos públicos y afirmó que, durante la última semana de la administración anterior, se comprometieron $10 billones que no estaban destinados a obras ni inversión. El mandatario anunció que perseguirá a quienes consideró responsables de las cifras y compromisos que cuestionó.

















