Los audios del Clan del Golfo difundidos por Noticias Caracol reactivaron el debate sobre supuestas concesiones del Gobierno de Gustavo Petro a esa organización armada. El exalto comisionado para la Paz Danilo Rueda respondió que los contactos fueron “exploratorios”, negó acuerdos firmados y defendió que la expresión “congelados” aludía a una garantía breve para poder reunirse.
La respuesta de Danilo Rueda: “ningún tipo de acuerdo se suscribió”
En entrevista con Mañanas Blu, Rueda sostuvo que los encuentros con las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), conocidas como Clan del Golfo, se dieron en un marco de acercamientos iniciales. Según dijo, esa fase no comprometía a la institucionalidad y no dejó documentos suscritos durante el tiempo en que estuvo al frente de la política de paz.
“Ningún tipo de acuerdo se suscribió hasta que yo estuve responsable de la política de paz”, afirmó. Como salvedad, mencionó el cese de fuego temporal del 31 de diciembre de 2022 decretado por la Presidencia.
Rueda también rechazó haber recibido listas de nombres para pedir relevos en la cúpula militar o policial. En su versión, los cambios respondieron a una política de depuración que, aseguró, fue anunciada por el presidente Petro.
Qué sugieren los audios y el encuentro en Urabá que menciona el informe
La Unidad Investigativa de Noticias Caracol presentó las grabaciones como parte de un informe sobre presuntas promesas atribuidas al Gobierno Petro al Clan del Golfo, supuestamente canalizadas a través del entonces alto comisionado. Entre los puntos mencionados en esa investigación aparecen la depuración de oficiales, la suspensión de bombardeos y un freno a extradiciones.
De acuerdo con ese informe, el episodio central habría sido una reunión del 2 de septiembre de 2022 en el Urabá antioqueño entre Rueda y Luis Armando Pérez, alias Jerónimo, uno de los comandantes del Clan del Golfo. En las grabaciones, Rueda plantea una “parálisis” mutua con la Fuerza Pública y el grupo armado, mientras el interlocutor pide retirar operativos y grupos de infiltración en su zona de influencia.
El mismo reporte asocia esas conversaciones con decisiones operativas: señala que en el periodo siguiente no se registraron bombardeos contra el Clan del Golfo y que la presión operativa disminuyó de manera sostenida. Además, cita estudios según los cuales el grupo pasó de 4.061 a 9.915 integrantes entre 2022 y 2025, y amplió su influencia de 145 a 338 municipios.
“Juguemos a los congelados”: la explicación sobre pausas y extradiciones
Sobre la frase “Juguemos a los congelados”, que en los audios sugiere una pausa en operaciones, Rueda dijo que se trataba de una herramienta de seguridad para abrir un espacio de conversación. Afirmó que eran garantías momentáneas y que, terminada la reunión, “sigue el juego”.
Según su explicación, las reuniones duraban poco por la presión de operaciones militares y policiales. En el tema de extradiciones, añadió que “congelar” se refería a una suspensión temporal y no a anular un proceso, y remarcó que deben respetarse tratados de cooperación con Estados Unidos.
Las revelaciones llegan, además, en un momento de transición política. El gobierno de Petro se acerca al final del mandato y avanza el empalme con el presidente electo Abelardo de la Espriella, mientras existen procesos en marcha hacia el abandono de armas y la proyección de Zonas de Ubicación Temporal Focalizadas (ZUTF) previstas en Chocó y Córdoba para integrantes del Clan del Golfo. En el debate público, el experto Jairo Libreros planteó que esas ZUTF “seguramente” serían revocadas a partir del 7 de agosto de 2026, fecha de posesión del nuevo gobierno, en línea con el anuncio de De la Espriella de desmontar la política de Paz Total.














