Las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada anunciaron que el paro armado de 72 horas terminará a las 07:00 A.M. del viernes 25 de septiembre de 2026 en Magdalena y La Guajira, tras afectaciones reportadas en actividades económicas de Santa Marta.

Fin del paro armado
En un comunicado fechado el 23 de septiembre de 2026, el Estado Mayor del grupo indicó que la población civil podrá retomar progresivamente sus actividades cotidianas una vez concluya la medida, atendiendo las orientaciones de las autoridades y las condiciones de seguridad existentes.
El anuncio se dirigió a comunidades campesinas e indígenas, comerciantes, trabajadores y demás habitantes de Magdalena y La Guajira. La organización pidió a conductores, tenderos, empresarios y trabajadores del sector turístico reanudar sus labores de forma gradual desde la finalización del paro.
En Santa Marta, la medida ha generado afectaciones en el comercio, transporte, turismo y otras actividades económicas. El comunicado atribuyó a actuaciones de la Fuerza Pública y a decisiones del Gobierno Nacional la situación que rodeó las últimas 48 horas.
Señalamientos y sometimiento a la justicia
La organización sostuvo que José Luis Pérez Villanueva, conocido como alias “Cholo”, estaba dormido y fue asesinado por integrantes de la Fuerza Pública después de entregarse, en presencia de su esposa. También señaló que un joven de 18 años murió sin portar un arma y que la Fuerza Pública lo habría confundido con el hijo de alias Pinocho.
Además, las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada reiteraron que desde el 7 de agosto de 2026 han expresado disposición para participar en un proceso de sometimiento a la justicia. Plantearon que ese mecanismo requeriría garantías jurídicas y de seguridad para quienes intervengan y para las comunidades de los territorios involucrados.
El grupo también afirmó que su presencia en la zona busca impedir el ingreso de otras organizaciones, entre ellas el denominado Clan del Golfo. Al cerrar el comunicado, insistió en que las diferencias y conflictos deben encaminarse hacia mecanismos de diálogo que eviten nuevas afectaciones a la población civil.











