El mercado laboral colombiano acaba de reportar una cifra que marca un hito histórico. De acuerdo con el más reciente informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la tasa de desempleo en Colombia se ubicó en un sorpresivo 8% durante el mes de mayo.
Este resultado representa una reducción notable frente al mismo periodo del año anterior, cuando la desocupación se situaba en el 9%. Con este indicador, el país alcanza la tasa de desempleo más baja para un mes de mayo desde que se llevan registros oficiales en la institución de estadística.
La caída del indicador se traduce directamente en un fortalecimiento de la fuerza laboral activa. La población ocupada en el país dio un salto significativo, pasando de 23.627.000 personas a un total de 24.583.000 colombianos con empleo. En términos netos, la economía nacional logró la creación de alrededor de 956.000 nuevos puestos de trabajo en los últimos 12 meses.
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Los sectores que impulsaron el empleo en el país
La reactivación de la contratación estuvo apalancada principalmente por tres ramas de la actividad económica que lideraron la generación de puestos de trabajo:
Administración Pública: Se consolidó como el gran motor del mes, aportando 405.000 nuevos empleos.
Industria Manufacturera: Mostró un sólido repunte al registrar 218.000 plazas adicionales.
Actividades Científicas: Cerró el podio del crecimiento laboral con la incorporación de 143.000 profesionales.
El mapa del empleo: ¿Cuáles fueron las ciudades más y menos afectadas?
El reporte del DANE también expuso las profundas diferencias regionales que persisten en materia laboral a lo largo y ancho del territorio nacional.
Por un lado, el panorama más optimista se concentró en el centro y occidente del país. Villavicencio, Pereira y Neiva se coronaron como las ciudades con menor tasa de desempleo, destacando por su capacidad para absorber mano de obra local.
En la otra cara de la moneda, la falta de oportunidades sigue golpeando con fuerza a las regiones periféricas y costeras. Quibdó, Cartagena y Riohacha se ubicaron en los primeros lugares con las mayores tasas de desocupación, lo que plantea un reto urgente para las políticas públicas locales y nacionales de cara al segundo semestre del año.


