El Niño en Colombia confirmó el inicio oficial y llegó tres meses antes de lo previsto, con pronósticos que lo ubican entre los eventos más intensos de las últimas décadas. Ante el riesgo de menor lluvia y presión sobre embalses y ríos, el Ejecutivo activó la alerta temprana nacional y reforzó el llamado al ahorro de agua y energía.
Ideam: alta probabilidad de un El Niño muy fuerte entre finales de 2026 e inicios de 2027
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) informó que las condiciones asociadas al fenómeno ya están presentes en el océano Pacífico ecuatorial. Modelos climáticos internacionales apuntan a un fortalecimiento durante el segundo semestre de 2026 y a una posible permanencia hasta comienzos de 2027.
Los análisis técnicos citados por el Gobierno estiman un 96% de probabilidad de que las condiciones de El Niño continúen durante el trimestre noviembre-diciembre-enero. Para ese mismo periodo, habría un 63% de probabilidad de que el fenómeno alcance una intensidad “muy fuerte”.
El Gobierno advirtió que la principal preocupación es la reducción de las lluvias frente a los promedios históricos, especialmente en las regiones Caribe, Andina y Pacífica. También se esperan aumentos de temperatura, mayor evaporación, disminución de caudales y afectaciones en los niveles de los embalses, con impactos potenciales en abastecimiento de agua, agricultura, generación hidroeléctrica y ecosistemas.
Alerta temprana y paquete de 17 medidas para proteger el recurso hídrico
Con la declaratoria del inicio del fenómeno, el Ejecutivo puso en marcha la alerta temprana nacional para fortalecer el seguimiento climático, la preparación institucional y la coordinación con autoridades regionales, comunidades y entidades de gestión del riesgo.
El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) emitieron 17 medidas y recomendaciones dirigidas a entidades territoriales y proyectos con licencias ambientales. Entre ellas figuran acciones para fortalecer la gestión integral del agua, priorizando el consumo humano y las actividades agrícolas, y para reforzar los sistemas de alerta por incendios forestales.
La ANLA, además, fijó siete lineamientos para proyectos licenciados, con énfasis en revisar planes de contingencia, actualizar programas de ahorro de agua y fortalecer los análisis operativos de centrales hidroeléctricas para prevenir afectaciones a comunidades y ecosistemas. La ministra (e) de Ambiente, Irene Vélez Torres, sostuvo que “prepararnos es cuidar la vida”.
Minas y Energía impulsa metas de ahorro y recomendaciones para hogares
Incluso antes de la confirmación oficial, el Ministerio de Minas y Energía expidió la Circular 40021 de 2026 para promover el ahorro y el uso eficiente de la energía en entidades públicas. La directriz pide definir metas medibles, incorporar tecnologías más eficientes y realizar evaluaciones periódicas, además de fortalecer el uso de energías limpias.
El ministro Edwin Palma planteó que el ahorro no debe depender solo de la llegada de El Niño, sino convertirse en una práctica permanente que reduzca costos en las facturas y mejore la eficiencia. Entre las recomendaciones están aprovechar iluminación y ventilación natural, y mantener el aire acondicionado en rangos de 22°C a 24°C.
Para los hogares, el Grupo Energía Bogotá recordó que el mayor consumo eléctrico suele concentrarse entre las 6:00 p.m. y las 9:00 p.m., por lo que recomendó mover actividades de alto consumo —como lavado y planchado— a horarios de menor demanda, como la franja de 5:00 a.m. a 1:00 p.m. También sugirió usar lavadoras con cargas completas, preferir ciclos cortos y emplear agua fría cuando sea posible, como parte de un esfuerzo para reducir simultáneamente el gasto de energía y de agua.












