La criminalidad no da tregua en la capital del Atlántico y esta vez tocó a la puerta de un hogar en el suroriente de la ciudad. Un violento ataque con arma de fuego cobró la vida de un adulto mayor en la noche de este miércoles, en un hecho que ha generado conmoción entre los habitantes del sector por la frialdad con la que actuaron los delincuentes.
La víctima de este lamentable caso fue identificada por la Policía como John Eduardo Rodríguez Márquez, de 60 años, quien se encontraba en el interior de su lugar de residencia cuando fue sorprendido por los homicidas.
Incursión sicarial a mitad de la noche
El reporte de las autoridades locales señala que el suceso tuvo lugar hacia las 8:30 p.m., exactamente en la carrera 2E con calle 50, en pleno corazón del popular barrio Carrizal. De acuerdo con los testimonios recopilados por los investigadores en el sitio, tres hombres armados irrumpieron de manera violenta en el inmueble aprovechando un descuido en la entrada.
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Una vez dentro de la vivienda, los criminales ubicaron a Rodríguez Márquez y, sin mediar palabra, le dispararon a quemarropa en repetidas ocasiones. Tras lograr su cometido, los tres sicarios salieron corriendo de la propiedad y escaparon con rumbo desconocido, amparados por la oscuridad de la zona.
Familiares y vecinos auxiliaron de inmediato al herido, trasladándolo de urgencia al centro asistencial de la Ciudadela 20 de Julio. Desafortunadamente, los esfuerzos médicos fueron en vano; el hombre de 60 años falleció a los pocos minutos de su ingreso debido a la gravedad de los impactos de bala recibidos en órganos vitales.
El ataque no iba dirigido a él: la hipótesis de la Policía
Las primeras indagaciones y labores de vecindario adelantadas por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) y la Policía Metropolitana de Barranquilla apuntan a un trágico error de objetivo. Los investigadores manejan de forma preliminar la hipótesis de que el atentado no iba dirigido contra el adulto mayor, sino contra uno de sus hijos.
Las unidades de inteligencia judicial ya se encuentran analizando el entorno familiar y recolectando testimonios de los allegados para establecer si el hijo de la víctima había recibido amenazas recientes o si el crimen está ligado a un ajuste de cuentas contra esta persona. Este violento sicariato en el barrio Carrizal de Barranquilla vuelve a encender los debates en la ciudad sobre la efectividad de las medidas de seguridad vigentes frente al flagelo del sicariato residencial.

