Tesla habilitó viajes en su Cybercab de dos plazas dentro de áreas limitadas de Austin, Texas. El vehículo, diseñado para operar como robotaxi, no tiene volante ni pedales y se suma al servicio de transporte autónomo que la compañía gestiona mediante una aplicación móvil.
El recorrido desde la aplicación
El usuario debe solicitar el trayecto desde un dispositivo móvil, indicar el destino y revisar antes de confirmar tanto el tiempo estimado de llegada como el precio aproximado. La aplicación permite seguir el proceso hasta que el automóvil alcanza el punto de recogida establecido.
Al llegar el robotaxi, el pasajero debe verificar que la placa coincida con la información de la aplicación. Después puede entrar, abrocharse el cinturón e iniciar el viaje desde la pantalla interior o desde el celular. El vehículo espera hasta siete minutos en el punto de recogida; tras ese plazo, el servicio puede cancelar el trayecto.
Durante el viaje, los ocupantes pueden regular la climatización, ajustar el asiento y acceder a funciones de entretenimiento. Tesla contempla unidades Model Y y Cybercab para su operación, aunque la asignación del automóvil depende de la disponibilidad de la flota y del número de personas que realizarán el recorrido.
La reserva debe hacerla una persona que también forme parte del viaje, por lo que no está permitido pedir un Robotaxi exclusivamente para otro usuario. En los Model Y, quienes tengan entre 8 y 17 años deben estar acompañados por un adulto y los menores de ocho años no pueden usar el servicio.
Cybercab autónomo en Austin
El Cybercab está concebido de forma exclusiva para operar como robotaxi totalmente autónomo. Además de prescindir de controles convencionales, tiene dos asientos, puertas de apertura vertical y una pantalla en el interior. La compañía actualizó su sitio de robotaxis para señalar que los viajes en este modelo están disponibles solo en algunas zonas de Austin.
Para los Cybercab, los pasajeros deben tener al menos 13 años y los menores de edad requieren la compañía de un adulto. Las mascotas no están permitidas, salvo los animales de servicio que acompañen a personas con discapacidad. La aplicación funciona con lectores de pantalla y ofrece opciones en distintos idiomas, incluido el español.
Si un ocupante requiere detener el vehículo, puede solicitar desde la pantalla o la aplicación que el automóvil se orille. El sistema busca un lugar adecuado para estacionarse y, una vez detenido, los pasajeros pueden comunicarse con el equipo de asistencia a través de los sistemas de audio instalados en el vehículo.
El protocolo de colisión contempla que el automóvil se detenga, active las luces de emergencia e ինտente comunicarse con los ocupantes. Si detecta un choque sin obtener respuesta, está diseñado para solicitar asistencia de emergencia automáticamente. Los viajeros pueden cambiar el destino mientras se desplazan, pero no añadir paradas adicionales en un mismo recorrido.
La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras indicó que está en contacto con Tesla y evalúa la iniciativa. Las normas federales de seguridad suelen exigir controles humanos, mientras la empresa mantiene una red limitada de robotaxis con Model Y autónomos, algunos supervisados por personal de seguridad.











