La Red Inteligente de Bogotá entró en fase piloto con postes de alumbrado equipados con cámaras con inteligencia artificial y sensores para detectar riesgos y acelerar la atención de emergencias. La prueba, que funciona en la calle 85 con carrera 15, busca mostrar en terreno el potencial de esta infraestructura antes de definir su expansión y eventual financiación.
Un poste que no solo ilumina: cámaras, sensores y alertas en tiempo real
El Distrito puso a prueba un modelo que busca transformar el alumbrado público en una red de “nodos tecnológicos” con cámaras, videoanalítica y sensores. El planteamiento incluye reconocimiento de placas, botones de pánico, sensores ambientales y conectividad por fibra óptica, con el objetivo de detectar eventos de riesgo, reportar fallas del servicio y reunir datos para la gestión urbana.
Durante la demostración, el sistema reconoció placas vehiculares, realizó un cotejo facial y simuló un intento de hurto. A partir de ese ejercicio, la plataforma generó una alerta automática, activó cámaras cercanas, identificó la patrulla disponible más próxima y mostró el recorrido hasta el punto del incidente. También contempla que un ciudadano pueda activar un protocolo de atención mediante botones de pánico.
La prueba en la calle 85 con carrera 15 la lideran la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB) y la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), con Hikvision como aliado tecnológico en esta primera fase. “Lo que buscamos es aprovechar la infraestructura existente para incorporar conectividad, inteligencia artificial y herramientas que permitan fortalecer la seguridad y mejorar la gestión de la ciudad”, dijo Luis Arley Castiblanco, vicepresidente de Transformación Digital de ETB.
Seguridad, mantenimiento y datos: lo que promete la Red Inteligente de Bogotá
La iniciativa se presenta en un contexto en el que la seguridad sigue entre las principales preocupaciones en la capital. En el primer trimestre de 2026, Medicina Legal reportó 476 personas desaparecidas en Bogotá. Además, en lo corrido de 2026 se han registrado más de 525 hurtos de vehículos, de acuerdo con las cifras citadas durante la presentación.
ETB señaló que la ciudad tiene actualmente cerca de una cámara por cada 1.000 habitantes y que la meta es llegar a cinco. Sin embargo, la empresa aclaró que el piloto llevaba una semana de funcionamiento al momento de la demostración y que todavía no hay resultados en Bogotá para medir su impacto en la reducción del delito.
El plan no se limita a ampliar videovigilancia. La propuesta es que las cámaras puedan configurarse para detectar armas, vehículos reportados, aglomeraciones u otros comportamientos previamente definidos. Los datos se procesarían en tiempo real para apoyar decisiones de seguridad, movilidad, gestión ambiental y mantenimiento del espacio público.
Uno de los frentes es la modernización del alumbrado. La UAESP explicó que hoy muchas fallas solo se conocen cuando un ciudadano las reporta y su atención puede tardar hasta 120 horas. Con tele gestión, cada luminaria podría informar automáticamente una avería y su ubicación, y la iluminación ajustarse según la presencia de peatones o vehículos.
Financiación y expansión: el impuesto al alumbrado vuelve al centro del debate
Por ahora, la Red Inteligente continúa en fase de diseño. ETB no reveló el costo del piloto por acuerdos de confidencialidad y aseguró que aún no existe un presupuesto, un cronograma ni localidades definidas para desplegar el proyecto. La empresa añadió que el Distrito evalúa alternativas de financiación para una eventual expansión.
Entre las opciones mencionadas aparece el impuesto al alumbrado público, una iniciativa que desde 2024 el Distrito ha impulsado en el Concejo y que ha retirado en varias oportunidades. La idea planteada es un sobrecargo entre el 5% y el 8% para los estratos 4, 5 y 6, además del sector comercial, industrial y oficial.
La administración incluyó ese componente en el Plan de Desarrollo e intentó tramitar una reforma tributaria local con detalles del impuesto, pero el alcalde retiró el proyecto en septiembre del año pasado, al considerar inconveniente el momento, por coincidir con el trámite de la ley de financiamiento del Gobierno nacional. Según lo expuesto, la apuesta ahora es mostrar el funcionamiento del piloto antes de retomar la discusión de recursos.















