El incendio forestal que afecta el cerro San Marcos, en Villa de Leyva, permanece controlado en un 50 % y deja un balance preliminar de 290 hectáreas afectadas. Cuatro helicópteros, incluido un UH-60 Black Hawk del Ejército, realizan descargas de agua mientras equipos terrestres buscan contener la emergencia.
Operativo en el cerro San Marcos
Las llamas fueron reportadas hacia las 2 de la tarde del 19 de septiembre en el sector de La Marmolera y avanzaron con rapidez por las condiciones del terreno y los fuertes vientos. La emergencia movilizó organismos de socorro de varios municipios de Boyacá y mantiene activo el Puesto de Mando Unificado.
El reporte del PMU de las 6:00 p. m. estableció que la conflagración estaba controlada en un 50 %. Rodrigo Lara, ministro del Interior, señaló que una revisión técnica con autoridades locales y Bomberos ratificó ese nivel de control, aunque las labores continuaban por la noche.
La operación aérea cuenta con cuatro helicópteros: dos contratados por la Gobernación de Boyacá y dos dispuestos por el Gobierno nacional. Un helicóptero UH-60 Black Hawk del Ejército Nacional usa el sistema Bambi Bucket para llevar agua a las zonas críticas del incendio.
Carlos Amaya, gobernador de Boyacá, informó que se habían efectuado 145 descargas de agua y solicitó al Gobierno nacional al menos dos aeronaves adicionales. El gobierno departamental considera insuficiente la capacidad disponible ante la complejidad geográfica del área y la intensidad de las corrientes de aire.
Evacuaciones y respuesta en Villa de Leyva
La emergencia llevó a Villa de Leyva a declarar calamidad pública. También se ordenó evacuar a residentes del noreste del municipio, se suspendieron las clases y el coliseo municipal fue habilitado como centro de atención para afectados, voluntarios y organismos de socorro.
Los hoteles El Duruelo y Suites Arcoíris fueron evacuados por la cercanía de las llamas. La Defensa Civil sacó a 29 personas del Hotel Suites Arcoíris, mientras 10 propietarios y trabajadores decidieron permanecer en el establecimiento. Bomberos, Defensa Civil y las descargas aéreas protegieron las cabañas del lugar.
Más de 400 integrantes de organismos de socorro y 180 voluntarios participan en la atención. Las autoridades pidieron que el apoyo voluntario se concentre en tareas logísticas y administrativas coordinadas con la administración municipal, para facilitar el ingreso de los equipos especializados.
Amaya advirtió sobre el riesgo para el Santuario de Fauna y Flora Iguaque, mientras las aeronaves retomaban las descargas de agua. Lara indicó que los Bomberos de Bogotá asumirían el relevo nocturno y que los vuelos de los cuatro helicópteros se reiniciarían a las 6:30 a. m.











