El terremoto del 10 de agosto dejó, con corte al 21 de agosto de 2026, 321 personas fallecidas y 284.185 personas afectadas en 15 departamentos, mientras el Gobierno activó medidas de atención y reconstrucción.
Daños del terremoto en cifras
El balance de la Unidad de Gestión del Riesgo de Desastres registra 476 municipios afectados y 146.188 familias afectadas. Además de las muertes, el reporte contabiliza 4.595 personas heridas, 257 desaparecidas y 364 personas rescatadas.
La emergencia también golpeó la infraestructura residencial. Fueron reportadas 163.884 viviendas averiadas y 31.445 viviendas destruidas, junto con 5.726 edificios averiados y 467 edificios colapsados.
En los servicios esenciales, el reporte incluyó 351 centros de salud, 3.579 centros educativos y 4.611 centros comunitarios afectados. También registró daños en 435 vías, cinco aeropuertos, 111 acueductos, 69 puentes vehiculares y 14 puentes peatonales.
El consolidado incorporó la afectación de 1.236 animales y el rescate de 1.254. La información corresponde a las zonas del occidente del país donde, de acuerdo con el balance oficial, el movimiento sísmico produjo la mayor devastación.
Medidas y ayuda internacional
La respuesta estatal comenzó el 10 de agosto con la activación del Puesto de Mando Unificado nacional y los PMU departamentales y municipales, con prioridad en búsqueda y rescate. Entre el 12 y el 13 de agosto se reportaron atención a heridos, albergues, hospitales de campaña y entrega de ayuda humanitaria.
Durante el 14 y 15 de agosto se adelantaron evaluaciones de daños, apoyo psicosocial, subsidios de arrendamiento y soluciones transitorias. Para el 16 y 17 de agosto, el Gobierno situó el inicio de las acciones de reconstrucción y recuperación temprana, en el marco del Plan Nacional de Gestión del Riesgo.
El 19 de agosto, Abelardo De La Espriella firmó el decreto de Emergencia Económica con el gabinete ministerial. La Presidencia indicó que esa figura constitucional permitirá adoptar medidas extraordinarias para atender la tragedia.
La estrategia de recuperación contempla vivienda temporal mediante subsidios de arrendamiento y soluciones transitorias, así como carpas, medicamentos y refuerzo de los servicios de salud física y mental en territorio. La reconstrucción reúne al sector público, privado, financiero y a la cooperación.
La Cancillería reportó más de 220 toneladas de ayuda internacional recibida y 144 integrantes de equipos especializados desplegados. Entre los envíos detallados figuran cerca de 80 toneladas de China, 20 toneladas de India, 52 toneladas de Paraguay y 30 toneladas de Guatemala.
Alemania entregó 2.500 litros de agua y 3.000 kits de cocina; Suecia, 150 tiendas familiares y 360 mantas. Luxemburgo aportó 75 carpas familiares y cuatro multipropósito, mientras Japón envió carpas, mantas y suministros mediante Jica.

















