El Museo Nacional de Colombia restituyó 63 objetos retirados de sus salas el 15 de octubre. La devolución se realizó entre el 29 y el 30 de octubre, después de que un juzgado de Bogotá ordenara regresarlos a sus espacios de exposición.
Las piezas del Museo Nacional
El inventario presentado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes clasifica 22 de los 63 objetos como piezas patrimoniales. El retiro alcanzó cinco salas: Memoria y Nación, Hacer Sociedad, Tierra como Recurso, Ser y Hacer, y Fuerza, Fe y Sustancia.
En Hacer Sociedad se encontraba el bolígrafo usado para firmar el primer Acuerdo de Paz con las Farc en 2016, junto con materiales sobre derechos reproductivos y objetos vinculados con la población LGBTI. También se retiraron afiches de Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro, asociados con una exhibición sobre la violencia política de las décadas de 1980 y 1990.
Ante el juzgado, el ministerio afirmó que actuó por instrucción presidencial y sostuvo que el retiro siguió protocolos de cuidado y conservación. El presidente Abelardo De La Espriella había pedido quitar de los lugares públicos las referencias a Pizarro y otras piezas que calificó como apología del terrorismo.
El fallo sobre el Museo Nacional
El Juzgado 24 de Familia de Bogotá emitió el fallo el 28 de octubre y dio al ministerio y al museo un plazo máximo de 48 horas para restituir los objetos a sus respectivos espacios. También exigió garantizar las condiciones técnicas necesarias para conservarlos. La decisión respondió a tutelas que reclamaban protección para la libertad de expresión, el acceso a la cultura y la memoria histórica.
Al examinar la justificación del retiro, el juez César Enrique Osorio Ortiz señaló que no encontró entre las pruebas un acta del Comité de Gestión Patrimonial que documentara el estudio y la aprobación de la medida. Tampoco identificó un concepto curatorial que explicara la exclusión de las piezas individualizadas en las actas de movimiento interno.
El juzgado consideró que había fundamentos para proteger la libertad de expresión y el acceso a la cultura. Ordenó, además, medidas para preservar y difundir los contenidos históricos retirados, sin sustituir las competencias técnicas y curatoriales del museo. Las piezas fueron entregadas en buen estado, aunque la sala Fuerza, Fe y Sustancia permanece cerrada mientras se completa el montaje.

















