Una Catrina instalada en el Zócalo de Ciudad de México obtuvo un récord Guinness durante las celebraciones del Día de Muertos. La figura, de 33,4 metros de altura, superó la marca que tenía una Catrina construida en Puerto Vallarta en 2023 y forma parte de la Ofrenda Monumental abierta al público en la plaza.
El récord de la Catrina
La anterior figura medía 28,15 metros. El reconocimiento a la nueva Catrina se entregó durante la inauguración de las celebraciones en la capital mexicana. Frente a la Catedral Metropolitana, la obra es el elemento central de una ofrenda dedicada a José Guadalupe Posada, el artista que creó la imagen de la Catrina.
El Taller de Arte Xibalbá estuvo a cargo de la construcción, dirigida por Carlos Báez. En ella trabajaron alrededor de 140 artistas y técnicos de distintas especialidades, entre ellos herreros, escultores, pintores, artistas textiles, iluminadores, electricistas y arquitectos. Para instalar las partes de la figura se utilizaron grúas, andamios y una estructura metálica.
Báez describió la dificultad del encargo: «Tuvo un nivel de complejidad altísimo. No es que nos pidan catrinas de estas dimensiones a cada rato». La preparación del proyecto tomó nueve meses y, por sus dimensiones, el ensamblaje final tuvo que hacerse en la propia Plaza de la Constitución.
La estructura requirió entre 21 y 22 toneladas de acero y alrededor de 70 toneladas de lastre de concreto. Su cuerpo está hecho de fibra de vidrio translúcida, mientras que una iluminación LED interior permite que los huesos se vean iluminados durante la noche.
La Catrina en la ofrenda
La figura lleva un vestido morado de más de 27 metros. El vestuario incorpora bordados hechos a mano, encajes y detalles inspirados en la ropa de principios del siglo XX. Para confeccionarlo se emplearon entre 3.000 y 3.500 metros de tela.
A su alrededor se dispusieron cerca de 70.000 flores de cempasúchil cultivadas en Xochimilco, además de tapetes de aserrín de colores y figuras inspiradas en ajolotes y alebrijes. El montaje integra así la Catrina en la Megaofrenda del Zócalo, que recrea los altares preparados para recordar a las personas fallecidas.
Posada concibió inicialmente la figura como una sátira social. Con el tiempo, la Catrina pasó a ser uno de los símbolos más reconocidos de la cultura mexicana. Durante la inauguración, la jefa de Gobierno de Ciudad de México, Clara Brugada, vinculó el personaje con una crítica a la vanidad, el clasismo y las falsas apariencias.
La Ofrenda Monumental abrió al público el 29 de octubre. La Catrina podrá visitarse gratis y a cualquier hora hasta el 2 de noviembre de 2026.

















