El Gobierno de España busca blindar la movilidad urbana ante un acontecimiento histórico y multitudinario. El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha emitido una recomendación formal para que las empresas de los territorios incluidos en la hoja de ruta del papa León XIV faciliten el trabajo a distancia a sus plantillas. La medida pretende mitigar el impacto en el tráfico que generarán las concentraciones religiosas programadas en Madrid, Canarias y Cataluña, las cuales podrían congregar a más de un millón de fieles.
A través de una nota remitida a las Delegaciones de Gobierno, el departamento que lidera Yolanda Díaz argumentó que la propuesta busca proteger la seguridad vial de los empleados, evitar desplazamientos innecesarios y resguardar el desarrollo habitual de las actividades económicas.
Para sustentar jurídicamente esta flexibilización laboral, la cartera estatal recordó que el Estatuto de los Trabajadores y la Ley 10/2021 de trabajo a distancia contemplan el teletrabajo de forma preventiva cuando las autoridades competentes dicten restricciones, limitaciones o recomendaciones de movilidad. Por ello, instaron a patronales y trabajadores a planificar la organización interna con antelación.
Madrid se suma a la distancia y Canarias suspende la actividad escolar
El eco de la recomendación ha tenido respuestas dispares entre las administraciones locales. El Ayuntamiento de Madrid solicitó formalmente a las compañías del sector privado fomentar el empleo desde casa entre el 3 y el 9 de junio. El consistorio prevé «afecciones importantes» en arterias neurálgicas de la capital, especialmente en los entornos de la Plaza de Cibeles y la Plaza de Lima.
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Por su parte, el Gobierno de Canarias ha optado por un paquete de medidas más estricto. Además de sugerir la modalidad remota para el funcionariado de la administración pública, el Ejecutivo isleño dispensó al personal del sector de la Justicia de asistir de manera presencial a sus labores. Asimismo, se confirmó la suspensión total de las clases en los centros educativos el día 11 de junio en Gran Canaria y el día 12 en Tenerife.
Cataluña marca distancia: sin teletrabajo para demostrar capacidad organizativa
La gran excepción en este mapa de contingencia es Cataluña, región que el sumo pontífice visitará entre el 9 y el 11 de junio con paradas multitudinarias en Barcelona y el Monasterio de Montserrat. A pesar del volumen de asistentes previstos, el Govern de la Generalitat descartó emitir instrucciones de teletrabajo para sus empleados públicos, optando en su lugar por un robusto refuerzo de las redes de transporte masivo.
La consellera de Territorio y portavoz del Govern, Sílvia Paneque, defendió la capacidad de la infraestructura catalana tras la reunión del Consell Executivo:
«No sé si sería un buen mensaje transmitir que el Govern no puede asegurar la movilidad de los trabajadores cuando hay visitas de jefes de Estado», manifestó Paneque, señalando que la prioridad de la administración autonómica es demostrar que Cataluña está preparada para albergar citas internacionales de gran envergadura sin paralizar el día a día ciudadano.
La portavoz aclaró que las directrices de trabajo a distancia en la función pública catalana se reservan estrictamente para emergencias climáticas extremas o contingencias sobrevenidas repentinas.
Despliegue especial en los servicios de transporte estatal
Debido a que la agenda papal fue declarada como un evento de especial interés público por el Ejecutivo nacional, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible diseñó un plan de contingencia técnico. Las medidas incluyen el incremento de frecuencias y flotas en los servicios ferroviarios de Cercanías Madrid, Rodalies de Cataluña, trenes de Media Distancia y servicios Avant, además de protocolos logísticos reforzados en los aeropuertos vinculados al operativo del 6 al 12 de junio.

