La emblemática e hiperconectada intersección de Times Square en Nueva York se transformó el pasado sábado por la noche en una pasarela de asfalto y luces de neón. En un movimiento estratégico sin precedentes para sacudir la industria del lujo, la casa de modas italiana Gucci presentó su esperada colección Cruise 2027, marcando el esperado debut en este formato de su director creativo, Demna.
Este megaevento no solo buscó asombrar al mundo de la alta costura, sino que representa la carta más fuerte del conglomerado francés Kering para revertir la caída del 8% en las ventas de la marca registrada a inicios de este 2026.
“Quise hacer lo imposible y colocar a Gucci en el centro de esta metrópolis”, afirmó un audaz Demna a los micrófonos de Reuters, tras proyectar el desfile en vivo en las gigantescas pantallas electrónicas que rodean la icónica plaza neoyorquina.
«GucciCore»: Entre la herencia italiana y el ‘streetwear’ de Nueva York
La colección, bautizada apropiadamente como GucciCore, entrelazó de forma impecable los códigos históricos de sofisticación de la firma con la cruda estética de la moda urbana contemporánea. De acuerdo con los críticos de Vogue, este desfile significó un «regreso a casa», conmemorando que la expansión internacional de la marca inició justamente en la Gran Manzana en 1953, cuando abrió su primera boutique fuera de Italia.
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La pasarela derrochó una calculada pluralidad de estilos. Demna sorprendió con:
Sastrería disruptiva: Trajes de negocios de cortes geométricos y gabardinas maximalistas.
Alta costura nocturna: Vestidos de gala de largo completo que contrastaban con el caótico fondo urbano.
Un casting estelar: El cierre del evento estuvo a cargo de la legendaria supermodelo Cindy Crawford, compartiendo pasarela con figuras inesperadas como el exastro de la NFL, Tom Brady.
Una constelación de celebridades en la primera fila
El evento congregó a la primera línea del entretenimiento mundial y la moda internacional. La jefa editorial de Vogue, Anna Wintour, encabezó una exclusiva lista de asistentes que incluyó a Kim Kardashian, Paris Hilton, Mariah Carey, Marc Jacobs, Shawn Mendes y el piloto de Fórmula 1, Lewis Hamilton. La atmósfera underground de la colección también atrajo a íconos de la música urbana como Lil Uzi Vert y Playboi Carti, consolidando la visión inclusiva y diversa que Demna busca imprimir en esta nueva era.
La reconquista del mercado norteamericano
La decisión de Kering de trasladar sus grandes eventos a suelo estadounidense no es una casualidad estética; responde a una fría lógica de mercados. Tras el drástico descenso del gasto suntuario en Oriente Medio debido a las tensiones geopolíticas entre Irán e Israel, las firmas de lujo europeas han volcado sus ojos de nuevo en Norteamérica. De hecho, esta misma semana (el próximo 20 de mayo de 2026), Louis Vuitton replicará la estrategia presentando su propio desfile en la prestigiosa Frick Collection de Nueva York.
Para Gucci, el éxito de la colección Cruise 2027 es vital. La firma representa el motor principal del beneficio operativo de Kering, y el nuevo plan de recuperación comercial liderado por el director ejecutivo, Luca De Meo, tiene una meta agresiva: duplicar el margen operativo del grupo y devolverle a la firma florentina el trono absoluto de la tendencia global. Con este golpe de autoridad en el corazón de Manhattan, el camino parece haber comenzado.

