Bogotá acaba de marcar un hito en la gestión ambiental urbana de Colombia. Por primera vez, la capital logró materializar la Transferencia de Derechos de Construcción y Desarrollo, una herramienta innovadora que ha permitido al Distrito recibir el primer predio privado dentro de la Reserva Thomas van der Hammen para ser restaurado íntegramente.
Este mecanismo, que equilibra el crecimiento de la ciudad con la protección de sus ecosistemas, permite que propietarios de suelos con alto valor ambiental los cedan voluntariamente a la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA). A cambio, reciben certificados que les permiten construir en otras zonas de la ciudad destinadas al desarrollo urbano.
Koralia I: El corazón de la reserva vuelve al Distrito
El predio cedido es conocido como Koralia I (lote 6). Se trata de un terreno de 9,64 hectáreas (más de 96.000 metros cuadrados) ubicado en una zona estratégica de la reserva.
A pesar de que el terreno presenta un estado de conservación deteriorado, su adquisición es una victoria para la ciudad. Su ubicación permitirá iniciar acciones de restauración ecológica integral, conectando la biodiversidad entre los Cerros Orientales y el río Bogotá.
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«Con este avance, sumamos cerca de 280.000 metros cuadrados destinados a la recuperación hídrica y la conservación. Es un paso vital para la adaptación al cambio climático», afirmó Adriana Soto, secretaria Distrital de Ambiente.
¿Cómo funciona este «negocio» por el medio ambiente?
El proceso es un modelo de economía circular aplicado al urbanismo:
Entrega Voluntaria: El propietario entrega su tierra a la ciudad. En este caso, el privado recibió 26.520 certificados de construcción, incluyendo un incentivo del 10% por haberse acogido al plan en su primer año.
Subasta Anticipada: El Distrito también subasta certificados de construcción. Recientemente, se recaudaron $41.987 millones que se usarán exclusivamente para comprar otros predios en la reserva y acelerar su protección.
Un cambio de rumbo tras una década de espera
Desde que la Reserva Thomas van der Hammen fue declarada área protegida en 2011, los avances habían sido lentos: el 95,3% del territorio seguía en manos privadas y solo se había logrado restaurar el 3,7% en más de diez años.
Esta nueva estrategia transforma ese panorama. A la fecha, 25 propietarios más han manifestado su intención de entregar sus predios, lo que sumaría otras 189 hectáreas al inventario ambiental de Bogotá.
Con este modelo, la capital demuestra que el desarrollo urbano no tiene por qué ser el enemigo de la naturaleza, sino el motor que financie su recuperación.
#AEstaHora 🔴 | ¡Estamos cambiando el rumbo de la Reserva Thomas van der Hammen! 👊
En cabeza de la secretaria @AsotoAdriana y en compañía de la comunidad de Usme y Suba, Bogotá recibió el primer predio en la reserva Thomas van der Hammen 🏞️ para restauración y conservación de… pic.twitter.com/6GlkqaDIkJ— Secretaría de Ambiente (@Ambientebogota) April 28, 2026


