En una contundente operación trasnacional coordinada por la Fiscalía General de la Nación, la agencia estadounidense DEA y autoridades de Centroamérica, se logró la captura con fines de extradición de seis señalados cabecillas de una red criminal dedicada al envío de toneladas de cocaína. Según las investigaciones, esta organización era responsable de coordinar el tráfico de estupefacientes desde Colombia hacia México y el estado de Arizona, en Estados Unidos. El golpe fue posible gracias al flujo de información de inteligencia que permitió ubicar a los sospechosos en operativos simultáneos en tres países.
En territorio colombiano, servidores del CTI, en conjunto con la Armada Nacional y el Gaula Militar, notificaron del requerimiento internacional a Edgar Santiago Barbosa Andrade, Jorge Sánchez Gamboa y Francisco Mantilla Angulo. Estos individuos fueron localizados en puntos estratégicos de Bogotá, Cali y Buenaventura. De acuerdo con el expediente judicial, los detenidos en el país cumplían el rol de articuladores logísticos, encargados de la salida de la droga desde las zonas de producción y el mantenimiento de contactos con carteles extranjeros.
La estructura criminal mantenía alianzas criminales con la columna Dagoberto Ramos de las disidencias de las Farc, grupo que garantizaba el flujo del alcaloide desde el departamento del Cauca. Paralelamente, en una fase internacional de la operación, fueron capturados Shirley Yesenia Gómez Parra y Franklin Viveros Viveros en Costa Rica, mientras que Óscar Enrique Virula Arredondo fue ubicado en Panamá. Estas personas, de nacionalidades costarricense, colombiana y guatemalteca, aseguraban el tránsito seguro de la sustancia por el corredor centroamericano.
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Los seis capturados son requeridos formalmente por una Corte de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito de Arizona, bajo cargos de concierto para delinquir y tráfico de drogas ilícitas. Con este resultado, las autoridades aseguran haber desarticulado uno de los principales brazos financieros y logísticos que conectaba el Pacífico y el Caribe colombiano con el mercado norteamericano. El proceso de extradición avanzará en las próximas semanas bajo la supervisión de la Cancillería y el Ministerio de Justicia.


