La senadora María Fernanda Cabal y el presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, sacudieron el panorama político al anunciar su renuncia oficial al Centro Democrático. A través de una misiva dirigida a Gabriel Vallejo, director de la colectividad, la pareja argumentó una preocupante falta de transparencia en el proceso de encuestas que definió a Paloma Valencia como candidata presidencial para 2026. Según los firmantes, el procedimiento careció de reglas claras, mecanismos de impugnación y veeduría del Consejo Nacional Electoral (CNE), lo que calificaron como una violación sistemática al debido proceso partidista.
El descontento de Lafaurie también apunta directamente hacia Miguel Uribe Turbay, señalando presuntas ventajas financieras y una falta de consenso dentro de los sectores del partido. En el texto se denuncia que las encuestadoras y la firma auditora no han entregado la información completa solicitada mediante múltiples derechos de petición. Bajo este escenario de desconfianza, han solicitado formalmente la escisión del partido, una figura legal que permitiría a Cabal retirar su capital político para fundar una nueva agrupación de derecha sin incurrir en doble militancia.
Históricamente, el Centro Democrático ha enfrentado retos similares de cohesión, pero la salida de una de sus figuras más votadas representa una fractura crítica de cara a los comicios presidenciales. La escisión de partidos en Colombia está regulada por la Ley 1475 de 2011, que exige el cumplimiento de estatutos internos y el aval del CNE. De concretarse, este movimiento no solo debilitaría la estructura actual del uribismo, sino que atomizaría el voto de la oposición en un momento donde la unidad es clave para enfrentar al gobierno de turno.
Le púede interesar: https://nacioncolombia.com/presidente-petro-defiende-a-los-funcionarios-graduados-en-la-fundacion-san-jose/
Por su parte, Gabriel Vallejo defendió la legitimidad del proceso citando la auditoría de la firma Kepler, la cual no detectó anomalías. Asimismo, la candidata Paloma Valencia calificó el proceso como «transparente» y lamentó la decisión de Cabal, rechazando tajantemente la idea de dividir la personería jurídica del partido. Valencia hizo un llamado a la unidad, asegurando que los resultados reflejan fielmente la intención de voto de las bases, mientras que el sector disidente espera que la solicitud de separación se defina en la próxima convención nacional.

