Momentos de angustia e incertidumbre vivieron los pasajeros del vuelo Avianca 9798, que cubría la ruta Bogotá–Cartagena, luego de que la aeronave no pudiera aterrizar en el aeropuerto Rafael Núñez y se viera obligada a desviarse hacia el aeropuerto José María Córdova de Rionegro.
Según se conoció, el avión permaneció durante un tiempo considerable en patrón de espera sobre el área de Cartagena.
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Sin embargo, la tripulación informó en pleno vuelo que no había posiciones de parqueo disponibles en el aeropuerto, situación que impedía autorizar el aterrizaje de manera inmediata.
Ante el aumento del tiempo de espera y la necesidad de preservar las reservas mínimas de combustible, el comandante de la aeronave tomó la decisión de aterrizar en un aeropuerto alterno, una medida contemplada y exigida por los reglamentos aeronáuticos colombianos, avalados por la Aeronáutica Civil.
De acuerdo con la normativa aérea, toda aeronave comercial debe despegar con combustible suficiente para llegar a su destino, volar hacia un aeropuerto alterno y mantener una reserva adicional, precisamente para enfrentar escenarios como congestión aérea, restricciones operativas o falta de posiciones de parqueo, como ocurrió en este caso.
El procedimiento, lejos de representar una falla, corresponde a un protocolo de seguridad obligatorio, que prioriza la integridad de los pasajeros, la tripulación y la aeronave.
Fuentes del sector aéreo explicaron que ningún avión puede arriesgar sus márgenes de combustible, por lo que el desvío es una decisión técnica, preventiva y responsable.
Actualmente, los pasajeros permanecen en el aeropuerto de Rionegro, a la espera de información oficial por parte de Avianca sobre la reanudación del itinerario hacia Cartagena y las medidas de atención correspondientes.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa las limitaciones operativas del aeropuerto Rafael Núñez, especialmente en temporadas de alta demanda, donde la saturación de plataforma y la falta de posiciones de parqueo generan impactos directos en la operación aérea y en la experiencia de los usuarios.

