La muerte de Juan Felipe Rincón, hijo del general William Rincón, inspector general de la Policía Nacional, ha generado múltiples interrogantes sobre los hechos ocurridos el pasado 24 de noviembre en el barrio Quiroga, al sur de Bogotá. Aunque ya hay un capturado, persisten dudas en torno a las circunstancias del crimen.
1. Premeditación y posibles motivaciones
Según la Fiscalía, Rincón habría sido atraído al sector bajo el pretexto de conocer a los padres de una joven de 15 años con quien mantenía contacto. La defensa argumenta que residentes del barrio lo consideraban una amenaza por mensajes enviados a menores y que planeaban reprenderlo, pero los hechos se salieron de control.
2. La identidad del agresor
El acusado Andrés Camilo Sotelo, de 20 años, admitió accionar un arma, pero aseguró que era de fogueo. Sin embargo, los análisis balísticos determinaron que una de las armas halladas sí era funcional y fue utilizada en el crimen, lo que deja dudas sobre quién disparó realmente.
3. Irregularidades con las armas
La cadena de custodia de las armas y el número de vainillas encontradas en el lugar aún no son claros. Estos elementos son esenciales para confirmar las versiones presentadas por la Fiscalía y la defensa.
4. Condiciones de las víctimas
Testigos aseguran que Rincón y su escolta estaban bajo el efecto de sustancias alucinógenas al momento del ataque, lo que podría influir en las dinámicas del hecho y en la reconstrucción de los eventos.
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5. Otros involucrados
El video de seguridad muestra a más personas participando en la agresión. Hasta ahora, la Fiscalía no ha identificado a los demás implicados en la riña ni su papel en el asesinato.
El caso, marcado por vacíos e incongruencias, continúa bajo investigación, y el próximo lunes 2 de diciembre, un juez decidirá si Sotelo será enviado a prisión preventiva mientras avanza el proceso judicial.