La comunidad educativa de Lázaro Cárdenas, Michoacán, se encuentra bajo shock tras un violento ataque armado perpetrado la mañana de este martes 24 de marzo. Un adolescente de 15 años, estudiante de la Preparatoria Anton Makárenko, ingresó al plantel ubicado en la colonia Centro y abrió fuego contra dos docentes, quienes perdieron la vida de forma inmediata. Las víctimas fueron identificadas como María del Rosario “N” (36 años) y Tatiana “N” (37 años). El agresor utilizó un fusil calibre 5.56, armamento de uso exclusivo de las fuerzas armadas, logrando ser capturado por la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) tras un rápido despliegue en la zona.
La investigación ha revelado un perturbador trasfondo ideológico detrás del crimen. Horas antes del ataque, el menor compartió videos en Instagram presumiendo el fusil y la vestimenta negra con la que finalmente fue detenido. El material audiovisual incluía referencias explícitas a la subcultura «Incel» (célibes involuntarios), caracterizada por un profundo odio misógino. En las publicaciones, el joven incluyó leyendas que incitaban a la violencia contra las mujeres y las feministas, argumentando que ellas «habían arruinado su vida» y que buscaba «enviarlas con el creador».
El ataque ocurrió en el corazón del puerto de Lázaro Cárdenas, desatando el pánico entre estudiantes y personal administrativo que presenciaron la balacera. Tras el sometimiento del menor, las autoridades aseguraron el arma de fuego y un cargador, los cuales fueron puestos a disposición de la Fiscalía General del Estado (FGE). Este suceso reenciende las alarmas sobre el acceso de menores a armas de alto poder en México y el impacto de comunidades digitales radicales que promueven la violencia de género como una forma de canalizar frustraciones personales.
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La titular de la Secretaría de Educación de Michoacán, Gabriela Molina Aguilar, lamentó profundamente los hechos y expresó su solidaridad con las familias de las víctimas. «Estamos en comunicación permanente con la Fiscalía para que se aplique todo el peso de la ley dentro del marco de la justicia para menores», señaló la funcionaria. Mientras tanto, colectivos de mujeres en Michoacán han convocado a pronunciamientos, exigiendo que el caso sea tratado no solo como un ataque escolar, sino como un doble feminicidio impulsado por discursos de odio direccionados.


