La región de Asia Meridional se encuentra en un punto de ebullición tras la declaración de «guerra abierta» por parte de Pakistán contra el gobierno de Afganistán. La escalada alcanzó un nivel crítico este viernes 27 de febrero de 2026, cuando aviones pakistaníes bombardearon objetivos en Kabul, Paktika y Kandahar. Esta ofensiva responde a un ataque masivo previo del Talibán afgano contra puestos fronterizos, rompiendo un frágil cese al fuego que apenas sostenía la paz desde octubre pasado.
Para entender este conflicto, es necesario desglosar la paradoja del Talibán. Históricamente, Pakistán fue el principal aliado del Talibán afgano, facilitando su regreso al poder en 2021 tras la salida de EE. UU. Sin embargo, la relación se ha fracturado por la existencia del Tehrik-i-Taliban Pakistán (TTP), conocido como el «Talibán pakistaní».
Los puntos clave del conflicto:
El TTP como detonante: Islamabad acusa al gobierno talibán en Kabul de dar refugio y apoyo al TTP, grupo que lanza ataques terroristas dentro de Pakistán. Aunque son organizaciones distintas, comparten ideología y lazos históricos.
La traición percibida: Pakistán esperaba que, al ayudar al Talibán a recuperar Afganistán, estos controlarían la frontera y neutralizarían al TTP. Sucedió lo contrario: el éxito del Talibán en Kabul envalentonó a sus «primos» pakistaníes.
Capacidad de respuesta: El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, ha sido tajante al afirmar que su país «aplastará cualquier ambición agresiva», elevando el tono militar a un nivel de confrontación estatal que no se veía en décadas.
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Analistas internacionales sugieren que el Talibán afgano no es un gobierno tradicional capaz de romper vínculos con grupos insurgentes como el TTP, ya que sus miembros combatieron juntos contra Occidente. Esta «hermandad de armas» impide que Kabul cumpla con las exigencias de seguridad de Islamabad. Con el anuncio de una guerra abierta, el riesgo de una desestabilización regional masiva es inminente, afectando no solo a los países vecinos, sino también a los equilibrios de poder entre potencias como China y Estados Unidos en la zona.

