El departamento de Córdoba se encuentra en estado de alerta máxima tras el desborde controlado del embalse de Urrá, provocado por un frente frío que ha generado lluvias de intensidad histórica. El gobernador Erasmo Zuleta declaró formalmente la calamidad pública luego de que las inundaciones impactaran a 17 de los 30 municipios de la región. La situación es crítica: el embalse ha recibido caudales superiores a los 2.500 metros cúbicos por segundo, lo que obligó a realizar descargas preventivas que han aumentado el nivel de los ríos, afectando las zonas rurales y urbanas.
El director de la Unidad Nacional para el Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carlos Carrillo, confirmó que el censo de damnificados ya supera las 15.000 personas. Ante la magnitud del desastre, el Comité Nacional para el Manejo de Desastres se encuentra reunido permanentemente para coordinar la entrega de ayudas humanitarias y kits de emergencia. Este fenómeno ha sido calificado como atípico, ya que la intensidad de las precipitaciones no corresponde a la temporada climática habitual de esta época del año en el norte del país.
Desde la madrugada, las autoridades han reforzado los llamados a la prevención. El gobernador Zuleta instó a los ciudadanos a seguir estrictamente las recomendaciones de evacuación y seguridad para proteger la vida, especialmente en las zonas ribereñas del río Sinú. La respuesta institucional incluye el despliegue de brigadas de atención de desastres, la Policía Nacional y el Ejército, quienes trabajan en conjunto con los gobiernos locales para habilitar albergues temporales y garantizar el suministro de agua potable y alimentos.
Le puede interesar: https://nacioncolombia.com/el-ejercito-nacional-propina-un-fuerte-golpe-a-las-disidencias-de-alias-calarca-en-caqueta/
La operatividad del Sistema Nacional de Gestión de Riesgo está a prueba ante este evento climático extremo. Según Carrillo, la coordinación entre el orden nacional y departamental ha permitido una reacción rápida, aunque el número de afectados podría seguir aumentando si las lluvias persisten. Por ahora, el monitoreo del embalse de Urrá es constante para prevenir un desbordamiento no controlado que pueda agravar la situación en el bajo Sinú. La prioridad absoluta sigue siendo la evacuación de las familias en riesgo y la contención de daños en la infraestructura vial del departamento.
Colprensa

