La vía que conecta a Quibdó con Medellín volvió a convertirse en el epicentro de la guerra y la zozobra en Colombia. En una rápida y dolorosa operación militar, las Fuerzas Militares lograron rescatar sanos y salvos a 39 civiles entre ellos dos menores de edad que habían sido secuestrados por el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Sin embargo, la libertad de los pasajeros cobró un precio altísimo: dos soldados de la patria perdieron la vida y otros cinco resultaron heridos durante los combates.
El angustioso episodio comenzó en la mañana de este martes 14 de julio de 2026, cuando guerrilleros del ELN interceptaron dos autobuses de servicio público en el tramo vial que conduce al municipio de Carmen de Atrato. Los subversivos no solo bloquearon el estratégico corredor vial, sino que usaron a los 39 pasajeros como escudos humanos frente a la inminente respuesta de la Fuerza Pública.
Operación helicoportada en el corazón del Chocó
La alerta roja movilizó de inmediato a las tropas de la Décimo Quinta Brigada del Ejército Nacional. Unidades del Grupo Liviano de Caballería N.° 9 y el Batallón de Infantería N.° 12 Primero de Línea se adentraron en la zona, apoyados desde el aire por helicópteros de la División de Aviación Asalto Aéreo y aeronaves de la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
Al verse acorralados por el despliegue oficial, los miembros del ELN activaron una carga explosiva y abrieron fuego contra las tropas, desatando un fuerte combate en la zona boscosa que rodea la carretera. En medio del fuego cruzado, los soldados Elibert Ducuara Mosquera y Jean Carlos Vallejo Vargas fueron alcanzados por las balas y fallecieron en el lugar, cumpliendo con su deber constitucional.
A pesar de la ferocidad del ataque, las tropas lograron asegurar el perímetro y evacuar exitosamente a los 39 retenidos a bordo de helicópteros militares.
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Retorno a la libertad y acompañamiento institucional
La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, fue la encargada de dar un parte de tranquilidad a través de sus canales oficiales. «Todos los pasajeros se encuentran bien», confirmó la mandataria regional, detallando que personal del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) se trasladó de inmediato a las instalaciones de la Décimo Quinta Brigada en Quibdó para verificar de forma rigurosa la salud física y psicológica de los dos menores rescatados.
Por su parte, el comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo Alejandro López, lamentó profundamente la pérdida de sus hombres:
«Nuestros 39 compatriotas han recuperado su libertad. A las familias, seres queridos y compañeros de nuestros soldados caídos les expreso nuestras más sentidas condolencias. Su sacrificio será honrado con gratitud y jamás será olvidado».
Los cinco uniformados que resultaron heridos por las esquirlas y el intercambio de disparos ya fueron trasladados a centros asistenciales de alta complejidad, donde se recuperan bajo pronóstico reservado.
Un corredor vial bajo la sombra del conflicto
El Ejército Nacional catalogó esta retención masiva de civiles y el uso de los mismos como escudos humanos como una infracción flagrante al Derecho Internacional Humanitario (DIH) y una violación directa a los Derechos Humanos.
Aunque la circulación por la vía Quibdó–Medellín ha comenzado a normalizarse de forma paulatina bajo estricta vigilancia, las operaciones militares de registro y control de área continúan activas en los Santanderes y el Chocó para dar con el paradero de la estructura guerrillera responsable de esta emboscada urbana.


