Finalizó la primera audiencia judicial contra Nicolás Maduro en Estados Unidos, en la que el exmandatario venezolano se declaró no culpable de los cargos que enfrenta por narcotráfico, conspiración criminal y delitos relacionados con armas. El proceso se inició este lunes ante un tribunal federal de Nueva York, bajo la presidencia del juez Alvin Hellerstein, marcando el arranque formal del caso impulsado por la justicia estadounidense.
La diligencia se extendió por cerca de 30 minutos y estuvo acompañada de un fuerte operativo de seguridad en los alrededores de la corte. Agentes federales resguardaron el lugar mientras miembros del exilio venezolano se congregaron para presenciar un hecho que, durante años, habían reclamado. Sin embargo, para algunos asistentes, la jornada resultó contradictoria, debido a las peticiones procesales de la defensa, que podrían retrasar un eventual juicio.
Le puede interesar: https://nacioncolombia.com/dolar-colombia-inicia-2026-incertidumbre-venezuela/
Durante la audiencia, el juez leyó formalmente los cargos contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. La defensa alegó situaciones médicas que, según indicaron, deben ser atendidas, incluyendo supuestas lesiones visibles en Flores. Ambos solicitaron una visita consular, petición que fue reconocida como un derecho legal y autorizada por el tribunal. Maduro ingresó a la sala con camisa anaranjada, se mostró inquieto y atento a su entorno, según relataron testigos presentes.
Pese a su lenguaje corporal, Maduro sostuvo con firmeza su postura al declararse inocente, afirmando ser “un hombre decente” y reiterando que aún se considera presidente de Venezuela. Señaló que conoce la acusación en su contra y solicitó leerla personalmente. Flores también se declaró “completamente inocente” y afirmó seguir siendo la primera dama. Con el cierre de la audiencia, el caso entra en una nueva fase judicial y se confirmó que ambos volverán a comparecer ante la Corte el próximo 17 de marzo.

