En su primer mensaje público como Líder Supremo de Irán, Mojtaba Jamenei ratificó una postura de confrontación total frente a sus adversarios. Tras suceder a su padre, el ayatolá Alí Jamenei asesinado el pasado 28 de febrero, Mojtaba aseguró que el bloqueo del estrecho de Ormuz, punto crítico por donde transita gran parte del crudo mundial, se mantendrá de forma indefinida como medida de presión. El mensaje, difundido por la televisión estatal iraní, marca el inicio de una era que promete ser aún más radical en la defensa de los intereses de la República Islámica.
Jamenei fue enfático al declarar que Irán no descansará hasta «vengar la sangre» de sus ciudadanos. El líder hizo especial mención a la tragedia en Minab, donde un misil estadounidense impactó cerca de una escuela, causando la muerte de 168 personas, entre ellas 110 niños. «La venganza que tenemos en mente no se limita al martirio del Líder Supremo; cada miembro de la nación constituye un asunto aparte en el expediente», afirmó, advirtiendo que Teherán buscará compensaciones económicas o, en su defecto, la destrucción de bienes equivalentes de sus enemigos.
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Además del bloqueo naval, el nuevo líder sugirió la apertura de «nuevos frentes» de guerra donde el enemigo sea más vulnerable, insinuando una expansión del conflicto si las hostilidades persisten. Aunque ofreció una política de «amistad» a sus 15 países vecinos, lanzó una advertencia clara: deben cerrar las bases militares estadounidenses en sus territorios, pues estas seguirán siendo objetivos de ataque por parte de las fuerzas iraníes.
Finalmente, Mojtaba Jamenei exaltó el papel del «Eje de la Resistencia», agradeciendo el apoyo de milicias en Yemen, Irak y el grupo Hezbolá en Líbano. Para el nuevo mandatario, la solidaridad de este bloque es fundamental para lo que llamó la «liberación de la sedición sionista». Con este discurso, Irán cierra cualquier puerta inmediata a la diplomacia, mientras el mundo observa con cautela el impacto que el cierre de Ormuz tendrá en los precios internacionales de la energía. Desde Nación Colombia, seguiremos reportando el desarrollo de esta crisis que amenaza la estabilidad global.

