El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, ha escalado la tensión diplomática al advertir que Washington está preparado para «usar la fuerza» si la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, no muestra una cooperación total con las autoridades norteamericanas. Según declaraciones filtradas por la agencia Bloomberg antes de su comparecencia ante el Senado, Rubio enfatizó que, aunque esperan evitar la vía militar, «nunca eludiremos nuestro deber para con el pueblo estadounidense». Este pronunciamiento ocurre en un momento crítico para la estabilidad del hemisferio, tras la captura del expresidente Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
La advertencia de Rubio no es aislada; el jefe de la diplomacia recordó a Rodríguez que ella «conoce muy bien el destino de Maduro», haciendo referencia a la operación militar estadounidense en Caracas que resultó en la detención del exmandatario y su esposa, Cilia Flores. En su discurso, Rubio subrayó que existen compromisos previos de la administración interina para otorgar acceso preferente a empresas estadounidenses en el sector petrolero venezolano y reinvertir las ganancias del crudo en la compra de productos norteamericanos, acuerdos que Washington exige que se cumplan sin dilaciones.
Por su parte, la presidenta interina Delcy Rodríguez ha mostrado señales de resistencia frente a las presiones de la Casa Blanca, declarando recientemente que Venezuela «ya ha tenido suficiente» de la injerencia extranjera. Esta postura de «soberanía» choca directamente con la agenda de la administración de Donald Trump, que busca asegurar el control de los activos energéticos en la región. La situación se complica aún más con la presencia de María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, quien se reunirá con Rubio a puerta cerrada tras haber sostenido encuentros de alto nivel con Trump, quien sugirió su inclusión en el futuro político del país.
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Este miércoles marca un hito, pues es la primera vez que el Departamento de Estado rinde cuentas ante el Congreso por la intervención militar en Caracas, la cual dejó un saldo de un centenar de fallecidos. Mientras Washington mantiene su respaldo oficial a Rodríguez para liderar la transición, la figura de Machado emerge como una pieza clave que el inquilino de la Casa Blanca pretende «involucrar» en el nuevo orden venezolano. Para Nación Colombia, este conflicto representa no solo un desafío diplomático, sino un factor de riesgo para la seguridad energética y migratoria de toda el área andina.
Colprensa

