La «Bichota» no solo domina las listas de éxitos; ahora también alza la voz en terrenos pantanosos. En una reciente y profunda entrevista con la revista Playboy, la estrella colombiana Karol G se sinceró sobre los dilemas éticos y los riesgos personales que enfrenta al querer apoyar públicamente a la comunidad migrante en Estados Unidos, específicamente frente a las políticas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
A pesar de ser una de las figuras más influyentes del mundo, la cantante reveló que el temor a las represalias políticas es una sombra constante en su carrera dentro de territorio estadounidense.
El dilema de la visa y el «poder» de las autoridades
Karol G confesó que, en su círculo cercano, la advertencia es recurrente: mejor no hablar de política. Según la artista, el miedo a que le cancelen la visa como castigo por sus opiniones es una realidad que muchos colegas prefieren evitar.
“La gente dice: ‘Es mejor que no lo hagas’. ¿Por qué? Porque si dices algo, tal vez al día siguiente recibas una llamada: ‘Oye, te vamos a quitar la visa’. Te conviertes en un blanco porque algunos quieren demostrar su poder”, afirmó con contundencia.
Sin embargo, para la colombiana, el silencio no es una opción cómoda. A las puertas de hacer historia como la primera latina en encabezar el festival Coachella, Karol G siente que su plataforma debe servir para algo más que entretenimiento.
También le puede interesar: Más de 2.000 pescadores se reúnen en La Boquilla para fortalecer la economía popular en Bolívar
¿Mensajes simbólicos o cambios reales?
Durante la charla, la artista cuestionó si frases virales como “ICE Out” realmente ayudan a los latinos o si son solo gestos vacíos. Su estrategia, asegura, es la cautela para lograr que su mensaje tenga un impacto tangible cuando decida lanzarlo con toda su fuerza.
“Mi equipo me mataría por decir ‘ICE Out’. Pero estoy dispuesta a decirlo. Si soy honesta, es algo que cruza la línea de lo que tengo que hacer para protegerme. Pero al final del día, ¿cuál es mi papel si estoy en esta posición?”, reflexionó la intérprete de Provenza.
Una ola de solidaridad latina en 2026
Karol G no está sola en esta lucha. Su pronunciamiento se suma a una corriente de artistas que han decidido usar su fama como escudo para los más vulnerables:
Bad Bunny: En los recientes Grammy 2026, dedicó su discurso a los inmigrantes afectados por ICE, logrando que su mensaje se volviera viral en minutos.
Becky G y Maná: Han sido pilares en la difusión de recursos legales y apoyo económico para familias separadas por redadas.
Junior H y Fuerza Regida: Han destinado parte de sus ganancias para cubrir gastos de defensa legal de migrantes detenidos.
Desde leyendas como Shakira y Los Tigres del Norte, hasta nuevas figuras como Peso Pluma, el mensaje en la industria musical parece estar cambiando: el miedo a perder una visa ya no pesa tanto como la responsabilidad de representar a millones de personas que viven en la sombra.
Karol G lo tiene claro: si alguien intenta silenciarla, ella se mantendrá «firme en su escenario» por su comunidad.


