Tras varias semanas de incertidumbre, el esperado debut de James Rodríguez en la MLS está a punto de hacerse realidad. El capitán de la Selección Colombia finalmente recibió su visa de trabajo para Estados Unidos, documento que lo habilita legalmente para integrarse plenamente a la disciplina del Minnesota United. La aprobación llegó justo a tiempo para el inicio de la temporada 2026, eliminando el principal obstáculo burocrático que le impedía entrenar a la par de sus compañeros y ser convocado para las competiciones oficiales.
El volante cucuteño firmó con los «Loons» a principios de febrero bajo un contrato garantizado hasta junio de 2026, con una opción de extensión hasta diciembre del mismo año. Esta vinculación estratégica tiene un objetivo claro: que el «10» mantenga un ritmo competitivo óptimo de cara a la Copa Mundial de la FIFA 2026. James, que llega como agente libre tras su paso por el León de México, busca en Minnesota la estabilidad que le permita liderar a la «Tricolor» en la máxima cita orbital que se jugará, precisamente, en territorio norteamericano.
En cuanto a lo deportivo, el técnico Cameron Knowles ya cuenta con el colombiano en sus planes inmediatos. Aunque James ha estado entrenando por su cuenta desde enero, la falta de prácticas grupales genera dudas sobre su titularidad en el primer encuentro. El Minnesota United debutará ante Austin FC este sábado 21 de febrero; no obstante, el cuerpo técnico evaluará su condición física hasta el último minuto. Si no suma minutos este fin de semana, su estreno absoluto sería el 28 de febrero en el Allianz Field ante FC Cincinnati, frente a su nueva afición.
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La llegada de James ha generado un impacto mediático sin precedentes en la franquicia, posicionando su camiseta entre las más vendidas de la liga antes de tocar el césped. Para el club, contar con un jugador de su jerarquía con pasado en el Real Madrid y Bayern Múnich es una apuesta por la experiencia en un plantel que busca superar las semifinales de conferencia alcanzadas el año anterior. Con los papeles en regla, solo queda esperar a que la zurda del colombiano empiece a dictar el ritmo del juego en los estadios estadounidenses

