En un movimiento estratégico para disipar dudas entre los uniformados, el candidato presidencial Iván Cepeda emitió una carta abierta donde se compromete formalmente a mantener las condiciones laborales de la Fuerza Pública. El aspirante aseguró que, de llegar a la Casa de Nariño en 2026, no modificará las medidas salariales, prestacionales ni pensionales adoptadas durante el gobierno de Gustavo Petro. Por el contrario, su plan de gobierno contempla estudiar fórmulas técnicas para “seguir ampliando y consolidando” los derechos económicos de militares y policías en todo el territorio nacional.
Cepeda hizo especial énfasis en la nivelación salarial, un reclamo histórico de los mandos medios y básicos. Dentro de su hoja de ruta, destaca la continuidad de políticas que ya han mostrado resultados, como el aumento de la partida diaria de alimentación, la cual fue ajustada de 10.581 pesos en 2022 a 20.000 pesos en la vigencia actual. Para el candidato, dignificar la calidad de vida en los batallones y estaciones es el primer paso para fortalecer la seguridad humana que propone su plataforma política.
Asimismo, el documento resalta el incremento de la bonificación mensual para soldados regulares y auxiliares de policía, que hoy asciende a 1.750.905 pesos, una cifra que Cepeda promete proteger frente a cualquier ajuste fiscal. Otro pilar fundamental de su propuesta es la consolidación de la matrícula cero para el ingreso a las escuelas de formación, permitiendo que jóvenes de estratos bajos puedan realizar una carrera profesional dentro de la institución sin que el factor económico sea una barrera de acceso.
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Finalmente, el candidato subrayó que su visión de seguridad integral requiere de una Fuerza Pública motivada y protegida socialmente. Al garantizar la estabilidad de las pensiones y los beneficios vigentes, Cepeda busca enviar un mensaje de tranquilidad a las reservas y al personal activo, asegurando que su administración se centrará en el bienestar del uniformado y su familia. Esta postura será clave en los próximos debates, donde la seguridad nacional y los derechos de los soldados se perfilan como temas centrales de la agenda electoral.

